Comenzó la 69 edición de la bajada de la Virgen de los Reyes

A las cinco de la mañana, el silencio de una noche ventosa en La Dehesa fue interrumpido por el sonido de las chácaras y tambores de los bailarines de Sabinosa, encargados de realizar la primera Venia a la imagen de la “Madre amada”, señalando así que una vez más, como viene ocurriendo desde hace 272 años, los herreños cumplen con su compromiso votivo de trasladar a su patrona desde la ermita de La Dehesa, hasta la parroquia de la Concepción en la Villa de Valverde.


Sobre las 5:15 comenzó la Eucaristía presidida por el vicario general Antonio Pérez. En un templo repleto de devotos se encontraban las principales autoridades autonómicas, insulares y locales. El celebrante comenzó la misa trayendo a la memoria a cuantos en este día no podían, por diversas circunstancias, estar presentes en la isla o hacer el Camino de la Virgen.

En la homilía, el vicario quiso subrayar el sentido del lema de este año: “Siguiendo las huellas de María”. Unas huellas presentes durante siglos en la historia personal y colectiva de los herreños, aseveró. La Virgen de los Reyes ha dejado su estela, su huella en tantos nombres, en el folclore, la gastronomía, la cultura, en general en la vida de numerosas generaciones de herreños que en momentos de alegría o de tristeza, se han dirigido a su patrona y a su divino hijo.

Desde esta idea invitó a cada uno a reflexionar sobre la huella que María nos ha dejado en la vida, al tiempo que invitaba a ser mujeres y hombres que pasan por este mundo dejando “huellas positivas de buenas obras”. “Ser personas que como en la Bajada, el sonido de los pitos y tambores, o la estela de la bandera blanca con el anagrama de María, nos impulsen a seguir adelante, a hacer el camino de la vida juntos, a ser mejores discípulos misioneros de la alegría del Evangelio, como María, cuya fe le ayudó a vivir en salida misionera”.

Ponemos, quiso destacar Antonio Pérez, un eslabón más en la cadena de una historia de fe y amor, que es la Bajada de la Virgen.

Tras la Eucaristía, cuatro pastores fueron los encargados de portar la imagen de la Virgen hasta el arco de salida del Santuario de la Dehesa. Allí fueron relevados por la presidenta del Cabildo y los tres alcaldes, que como marca la tradición, condujeron la imagen de la patrona insular hasta la Piedra de los Regidores.

Allí, tres mujeres hicieron la primera Loa de esta singular jornada: “Aquí estoy Madre a tus pies…todos harán el camino sintiendo tu protección; como una madre a sus hijos, bajo tu manto de amor. Irán siguiendo tus huellas, con devoción y alegría, grabando en la memoria tu dulce nombre, María. Tú nos marcas el camino lleno de luz y esperanza…Hoy es tu fiesta grande, cuatro años esperada, suenen pitos y tambores, que comience tu Bajada”.

De esta manera se comenzaba, a continuación, la subida al Cres y el desarrollo de esta cita de los herreños con la Madre Amada.