Cáritas diocesana de Tenerife atendió a 16.522 personas en 2016 a través de las parroquias y diferentes programas y proyectos

Cáritas Diocesana de Tenerife atendió en 2016 a un total de 5.491 familias y 16.522 personas, a través de los 17 arciprestazgos que conforman la Diócesis Nivariense y de los diferentes programas que desarrolla. Por su parte, en la Diócesis de Canarias se atendió de manera directa a 10.160 personas, alcanzando a más de 25.000 personas en toda la provincia de Las Palmas. De este modo, la acción de Cáritas benefició en todo el Archipiélago a más de 40.000 personas a lo largo del pasado año.


En las parroquias de la provincia de Santa Cruz de Tenerife fueron atendidas 14.791 personas, tanto en lo que se refiere a la cobertura de sus necesidades básicas como talleres y acciones para la mejora de su calidad de vida. El resto, otras 1.731 personas, se beneficiaron de los distintos proyectos específicos que tiene la institución. En esta línea, hay que destacar que 943 personas participaron en el Programa de Empleo, que presenta dos líneas de acción. Por un lado, Cáritas Diocesana de Tenerife atendió a 784 personas a través del proyecto insular en red “Barrios por el Empleo” y a otras 158 en los “Itinerarios Integrados de Inserción Sociolaboral”. Del total de participantes que fueron acompañados, 479 personas recibieron formación (el 49%) y un total de 264 (el 30%) lograron la inserción. No obstante, destacar que las acciones para la mejora de la empleabilidad es un eje transversal de todos los programas y proyectos de la entidad diocesana, entendiendo que el acceso al empleo es un elemento fundamental para la integración personal y familiar de las personas.

En cuanto al Programa para Personas en Situación de Sin Hogar, el año pasado fueron atendidas 495 personas en los ocho servicios que posee Cáritas Diocesana de Tenerife en la Isla. De ellas, 322 fueron acogidas en algunos de los recursos alojativos que gestiona la entidad, donde se proporciona cobertura de necesidades básica y/o acompañamiento socioeducativo a los participantes, entre los que destacan un 10% de familias monomarentales. La realidad de estas personas es una de las más complejas por ver menoscabados varios de sus derechos fundamentales, que Cáritas reivindica anualmente a través de su campaña “Nadie Sin Hogar” y el derecho fundamental a una vivienda digna y adecuada.

Por otro lado, 78 personas se beneficiaron de la atención de los centros diurnos para mayores y otros servicios especializados para este colectivo, siendo ésta otra de las líneas de acción de la institución eclesial, que apuesta por el envejecimiento activo, incluso de aquellas personas en mayor situación de vulnerabilidad social. En este sentido, en septiembre de 2016 Cáritas Diocesana de Tenerife puso en marcha un proyecto pionero de acompañamiento en domicilio para personas mayores que pasan mucho tiempo solas o viven en soledad. Dicho proyecto, desarrollado por voluntariado, prevé extenderse a medio plazo a toda la isla de Tenerife, aunque actualmente se circunscribe a algunas zonas del municipio de Santa Cruz de Tenerife.

Igualmente, dentro del trabajo por el Derecho a la Salud, se desarrollaron dos actuaciones diferenciadas: una desde el proyecto de desintoxicación y deshabituación alcohólica “Drago”, que atendió a 216 personas, de las cuales el 39% recibió el alta terapéutica; por otro lado, se continuó trabajando con el resto de organizaciones que conforman la Coalición Por la Salud en Defensa de una Salud Pública y Universal en Canarias, participando en distintos talleres y acciones de sensibilización.

En el área de Cooperación Internacional se desarrollaron tres líneas de trabajo: la educación para el desarrollo, en la que se enmarca la tienda de comercio justo “El Surco”; las emergencias internacionales, donde se trabaja de forma coordinada con la Confederación Cáritas Española; y la cooperación para el desarrollo, a través de la cooperación fraterna con realidades específicas de los países del Sur. En esta línea, se continuó trabajando con Cáritas Mauritania en distintas acciones, se ejecutó un proyecto de seguridad alimentaria en Bolivia y se apoyó el trabajo de la Red Eclesial PanAmazónica para la promoción de los pueblos indígenas y la defensa de sus derechos.

Con respecto a los perfiles de beneficiarios en 2016, la mayoría de las personas atendidas fueron mujeres (en torno a un 70%), y a medida que se acerca el fin de la vida laboral se localizan situaciones de mayor vulnerabilidad. En concreto, las personas de entre 45 y 65 años representaron casi el 60% de los beneficiarios de la acción de Cáritas.

Cáritas Diocesana de Tenerife denuncia la “sistemática vulneración” y la “precarización de los derechos” de las personas que se atienden diariamente tanto en las parroquias como en los distintos programas y proyectos con los que cuenta la institución, ya que los datos continúan reflejando que el 28,5% de la población en Canarias se encuentra en situación de riesgo de pobreza o exclusión social y más de 280.000 personas no acceden a un empleo, según refleja el INE.

Al respecto, el director de la entidad, Leonardo Ruiz del Castillo, insiste en la necesidad de implementar medidas encaminadas a luchar contra la exclusión social y la pobreza en el Archipiélago, y recuerda la labor que desarrollan las personas voluntarias que participan con su dedicación en el desarrollo de los proyectos y que representan la base y el cimiento de Cáritas. En total, durante 2016 se contó con un total de 905 personas voluntarias, casi un 15% más que el año anterior.

Cáritas Diocesana de Tenerife pudo desarrollar sus acciones gracias a los fondos privados procedentes de donantes particulares, fundaciones privadas, empresas y colectas parroquiales de primero de mes. En concreto, estos recursos alcanzaron el 57,86%, mientras que el 42,14% restante de los recursos procedieron de subvenciones públicas. En total, los fondos invertidos superaron los 4,5 millones de euros.

Junto a la Memoria 2016 también se presentó la Campaña Institucional, que en esta ocasión lleva por lema “Llamados a ser comunidad”, a través de la cual Cáritas pretende extender una conciencia en torno a los derechos sociales, asegurando el acceso a los medios necesarios para tener unas condiciones de vida dignas. La responsabilidad y la propuesta de la institución diocesana en este sentido es “ir haciendo posible otra forma de sociedad e ir haciendo nuevos planteamientos en los que es necesaria y urgente una transformación política, un cambio en el modelo económico y una transformación en el corazón de las personas”.

En este sentido, y en el marco de la economía solidaria, en agosto de 2016 se pusieron en marcha dos empresas para la inserción sociolaboral de los colectivos más vulnerables, "114 Espacio Creativo", dedicada al diseño, las artes gráficas y el desarrollo de eventos; y "Buscándome las Habichuelas", especializada en la producción y comercialización de productos agropecuarios ecológicos. Igualmente, la entidad diocesana también inició el año pasado el proyecto "Empresas con Corazón", orientado a la promoción de la responsabilidad social corporativa de las empresas.

"Llamados a ser comunidad" es una campaña transformadora, que nos ayuda a conocer y situarnos en la realidad que vivimos, favoreciendo la toma de conciencia sobre los derechos fundamentales de la persona y potenciando acciones significativas que involucren a toda la sociedad en general. Así, en 2016 la institución continuó con la mirada puesta en la reivindicación del acceso a estos derechos a través de las siguientes campañas: “Migrantes Con Derechos”; “Enlázate por la Justicia”; “Si cuidas el planeta, combates la probreza”; “Iglesia por el trabajo decente” y “Nadie sin Hogar”.

Para más información contactar con:
José Luis Cámara
Responsable de Comunicación
922277212 / 664413644
comunicació Esta dirección de correo electrónico está protegida contra robots de spam. Necesita activar JavaScript para poder verla

Panel de Noticias

Noticias relacionadas