Cáritas llama a ser comunidad y a preservar los derechos fundamentales en su acto institucional anual

“Tejer redes, hacer comunidad, sumar trabajo, sueños, hacer común-unión con otros, es la llave que nos permite entrar en otros mundos posibles donde fluyen corrientes de amor, justicia, fraternidad, que transforman y alimentan la esperanza de las personas”. Bajo esa premisa, Cáritas Diocesana de Tenerife llevó a cabo hoy en la plaza de La Concepción de La Laguna su Acto Institucional anual, que se realizó bajo el lema “Llamados a ser Comunidad”.


Desde las 17 horas, voluntarios y profesionales de la entidad informaron en distintos stands sobre los recursos y proyectos que se están implementando en estos momentos. Todo ello con el objetivo de concienciar sobre la realidad social de las personas con las que trabaja Cáritas Diocesana en la provincia tinerfeña. Además, la jornada incluyó talleres de sensibilización y actividades infantiles, así como actuaciones musicales y otras acciones significativas.

Con su campaña “Llamados a ser Comunidad”, Cáritas pretende extender una conciencia en torno a los derechos sociales, ya que son éstos los que garantizan universalmente a todas las personas, asegurando el acceso a los medios necesarios para tener unas condiciones de vida dignas. La responsabilidad y la propuesta de la institución diocesana en este sentido es “ir haciendo posible otra forma de sociedad e ir haciendo nuevos planteamientos en los que es necesaria y urgente una transformación política, un cambio en el modelo económico y una transformación en el corazón de las personas”.

Al respecto, el director de la institución en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, Leonardo Ruiz del Castillo, insistió en la necesidad de implementar medidas encaminadas a luchar contra la exclusión social y la pobreza en el Archipiélago, y recordó la labor que desarrollan las personas voluntarias que participan con su dedicación en el desarrollo de los proyectos y que representan la base y el cimiento de Cáritas. En total, durante 2016 se contó con un total de 905 personas voluntarias, casi un 15% más que el año anterior.

Con motivo de la próxima festividad del Corpus Christi y del Día de Caridad, y a través de esta iniciativa, Cáritas Diocesana de Tenerife trata de concienciar a la ciudadanía de la necesidad de que se escuche la voz de las personas más vulnerables y la labor de acompañamiento del voluntariado, que lucha por generar otro mundo posible. Asimismo, pone en valor que es necesario buscar alternativas a un modelo económico que no tiene en cuenta a las personas.