Es Pascua. Seguir. Destacado

Y llegamos a la Pascua, eje central de la vida de la Iglesia. En este camino como discípulos que estamos haciendo, en el material diocesano para este tiempo fuerte se aborda la última de las palabras que nos propone San Ignacio y que han ido acompañando la reflexión a lo largo de este curso. En Pascua. SEGUIR.


Este curso la propuesta litúrgica está siendo configurar el lema: Corazón de discípulo, lema que está en sintonía con el momento diocesano del PDP y de la preparación de la Misión diocesana, en tres momentos o etapas. Se inició con la certeza ignaciana de «Conocer» -primer trimestre- para mejor «Amar» -segundo trimestre- y mejor «Seguir» al Señor. De alguna manera, el adviento y la cuaresma ofrecieron el tiempo idóneo para buscar conocer al Señor y entregarle nuestro deseo de vivir en el amor. Ahora, en esta Pascua la propuesta a acentuar el anhelo del seguimiento. Por ello, Vamos a conjugar en nuestra gramática de discípulos el verbo «Seguir».

Además, al hablar del seguimiento en este tiempo de Pascua y al estar concluyendo el Mapa Misionero de cada uno de las parroquias, parece muy apropiado poder colocar, además de los símbolos propios del tiempo, en torno al cirio pascual o en un lugar conveniente, algunas imágenes en gran formato de lo que es la vida parroquial. No solo los templos sino todas esas actividades y personas que nos hablan de la presencia del Resucitado que camina con nosotros y que nos invita a caminar en comunidad. Aprender a descubrir los signos de su presencia y además, a sentirnos requeridos con urgencia a salir en su nombre y llevar su vida a quienes no le conocen, a quienes le conocieron en algún momento pero se alejaron de la fe y a quienes, aún vinculados a la comunidad, pueden estar viviendo un periodo de sequedad espiritual o una fe mortecina.

También puede elaborarse un mural con todos los grupos y actividades pastorales que ofrece la comunidad y que hablan de la vida que se encierra en ella. Es también un momento para hacer llegar a todos la tarjera con la oración por la Misión y rezarla juntos en cada celebración o reunión de grupo.

Si no se han encargado todavía, convendría que cada parroquia adquiriese la cartelería de la Misión que ya está a disposición antes de que arranque la siguiente fase de la misma.
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