Santa Cruz entrega su Medalla de oro al Colegio Hogar Escuela María Auxiliadora Destacado

La ciudad reconoce así la contribución del centro a la formación de varias generaciones de chicharreros desde hace 75 años.

Foto de familia de la entrega de la Medalla de Oro de Santa Cruz al colegio Hogar Escuela María Auxiliadora.

El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, entregó esta noche la Medalla de Oro de la Ciudad al colegio Hogar Escuela María Auxiliadora, por su contribución a la formación de varias generaciones de chicharreros desde hace 75 años.

El solemne acto de entrega, celebrado en el Salón de Plenos, contó con la asistencia de la superiora general del Instituto Hijas de María Auxiliadora, la religiosa francesa Yvonne Reungoat, a la sazón sucesora de Madre Mazzarello, fundadora del Instituto junto a San Juan Bosco a mediados del Siglo XIX.

Al acto acudieron también, además de miembros de la Corporación, representantes de los equipos directivo y pedagógico del colegio y de su comunidad educativa.

Durante su intervención, el alcalde aseguró que “doscientos años después del nacimiento de Juan Bosco, la influencia salesiana se ha extendido por todo el mundo, también en este rincón del Atlántico, donde hace 75 años se instalaron ya las Hijas de María Auxiliadora” y que “hoy, 8 de marzo de 2017, el colegio Hogar Escuela tiene una nueva fecha que resaltar en su calendario particular”.

“Hoy, 8 de marzo –continúo Bermúdez– la ciudad de Santa Cruz de Tenerife entrega solemnemente su más alta distinción a un centro ejemplar por su trayectoria, objetivos y espíritu”.

El alcalde recordó los estrechos vínculos de los salesianos y, en concreto, del Hogar Escuela con el barrio de El Toscal y con toda la ciudad, por lo que aseguró que “a nadie extrañará entonces que diga que la historia de este colegio es también la historia reciente de la ciudad. Y a nadie debe extrañar el gran afecto de todos los chicharreros por esta comunidad, a la que sienten como propia, más allá de las creencias religiosas”.

En ese sentido, explicó que la distinción otorgada por la ciudad “es el cauce institucional por el que los santacruceros y santacruceras agradecemos todo el trabajo, todo el sacrificio y toda la enseñanza que viene impartiendo el colegio en su dilatada trayectoria entre nosotros”.

“Enseñanzas regladas, sí, pero también lecciones de solidaridad y de integridad, lecciones con las que forman y han formado, sobre todo, a personas imbuidas de valores universales como el respeto o la tolerancia”, dijo a continuación el alcalde, quien destacó también el funcionamiento del centro durante muchos años como escuela universitaria de Magisterio y su carácter de formador de formadores, igual que en el plano de la formación profesional y la actividad deportiva.

Tras recordar la implicación del Hogar Escuela con la vida social y cultural del municipio, Bermúdez reiteró la disposición del Ayuntamiento a seguir colaborando con el centro en cuantas iniciativas persigan la formación de buenos ciudadanos y personas.

La directora del colegio, Sor Amparo Santos Gallego, que recibió la Medalla de manos del alcalde, agradeció la distinción en una intervención en la que también tuvo un recuerdo para quienes le han precedido en el cargo y para toda la comunidad educativa del Hogar Escuela, desde sus comienzos hasta la actualidad.

Santos Gallego señaló que el Hogar Escuela recibe la Medalla con gratitud, pero también con un enorme compromiso con la ciudad de Santa Cruz para seguir ofreciendo a los niños y jóvenes del municipio una formación de calidad inspirada en el ejemplo de Don Bosco y Madre Mazzarello.

De igual modo, destacó las transformaciones que ha sufrido el centro a lo largo de su historia que “han estado motivados, en cualquier caso, por adaptar nuestra oferta a los tiempos y a las demandas de los jóvenes, siempre bajo el carisma salesiano”.

La directora mencionó también a CajaCanarias, entidad vinculada muy estrechamente con el colegio a través de su Obra Social, y subrayó que el Hogar Escuela sigue siendo un centro escolar de referencia en Santa Cruz con una oferta innovadora desde distintos ámbitos y que persigue, como siempre, la felicidad de los jóvenes, en sintonía con las enseñanzas de los fundadores salesianos.

El acto de entrega de la Medalla de Oro contó, como es tradicional, con la interpretación de varias piezas por parte de la Banda Sinfónica de Tenerife.