‘Enlázate por la justicia’ insta a impulsar medidas que transformen nuestro consumo

Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, celebrado ayer, 5 de junio, ‘Enlázate por la justicia’ denuncia los abusos sociales y medioambientales que se cometen tanto en el proceso de fabricación como en el uso diario de los smartphones.

Esta iniciativa, promovida por Cáritas, CEDIS, CONFER, Justicia y Paz, Manos Unidas y REDES (Red de Entidades para el Desarrollo Solidario), señalan que en la última década los teléfonos móviles han pasado a dominar nuestra vida cotidiana. De hecho, a nivel mundial, casi dos de cada tres personas de entre 18 y 35 años poseen uno y, en sólo diez años, se han producido más de 7.000 millones de estos dispositivos.

Al respecto, la plataforma advierte que estos dispositivos conllevan altos costes sociales y ambientales. “Un móvil estándar contiene entre 500 y 1.000 componentes distintos. La extracción y procesamiento de estos componentes generan unos 75 kg de desperdicios por teléfono. Así, el impacto ambiental de la producción de smartphones es tan alto que para compensar las emisiones de gases efecto invernadero tendríamos que usar cada dispositivo entre 33 y 89 años”, señalan. Sin embargo, en Europa se renueva cada año alrededor del 40% del parque de móviles existentes.

Brecha digital
Igualmente ‘Enlázate por la Justicia’ ha puesto el acento en la brecha digital que conlleva el uso del smartphone, al convertirse en un indicador más de la diferenciación social. Esta brecha digital se da principalmente en países africanos donde, aunque se posean teléfonos móviles, el acceso mayoritario a la red es restringido. En la nota de prensa publicada con motivo del Día Mundial del Medio ambiente, la plataforma ha resaltado que actualmente tan sólo el 35,9% de los ciudadanos africanos cuentan con acceso a internet, frente al 86,6% de los europeos y un 89,1% de norteamericanos.

“El nivel de digitalización puede incluso influir en la capacidad de los países para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y enfrentar desafíos como el hambre, las enfermedades y el cambio climático”, apuntan. Por eso, insisten en la necesidad de realizar “un mayor esfuerzo para apoyar a los países en sus intentos de integrarse a la economía digital”.

Otro de los problemas indicados en la nota de prensa de ‘Enlázate por la justicia’ es el creado por el cambio de las relaciones personales y el auge de las adicciones provocadas por su utilización, con serias consecuencias sobre la salud, la vida social, familiar, escolar o laboral. “Añadamos a ello el poder que otorgamos con nuestro consumo diario a grandes empresas” comentan alarmados.

Los casos de Congo, Ghana y la Amazonía
Así mismo, la plataforma ha querido focalizar su campaña en tres puntos geográficos concretos: la República Democrática del Congo, Ghana y la Amazonía.

En primer lugar, la R.D. Congo es un país muy rico en recursos naturales, región productora de cobalto, cobre, uranio, oro, diamantes, casiterita y coltán. “La explotación y el contrabando de este último se debe a la enorme demanda internacional de productos electrónicos. El 80% de las reservas mundiales de este
mineral se encuentran en el este del Congo y su explotación está ligada a la violación de derechos humanos, la destrucción del medioambiente y la financiación de los conflictos existentes en la región. Se estima que la extracción de cada kilo de coltán le cuesta la vida a dos personas en Congo”, denuncian.

Igualmente, destacan el caso de Ghana, en cuya capital se encuentra uno de los cementerios de basura electrónica procedente de Europa y Norteamérica más grandes del mundo. “Un estudio de la ONU en el 2014 reflejó que la concentración de plomo en el suelo llega a superar mil veces el nivel máximo de tolerancia”.

Por último, la Amazonía es otro de los escenarios donde se sufren los efectos medioambientales de la extracción minera relacionada con las nuevas tecnologías. “Debido a la falta de control de esta actividad, los territorios indígenas enfrentan graves peligros de destrucción, contaminación de agua, acumulación de residuos sólidos no biodegradables, afectando no solo a la naturaleza y a los hábitats de diversos animales, sino a la forma de vida de estas comunidades indígenas”.

Signos de esperanza
Sin embargo, ‘Enlázate por la Justicia’ ha querido concluir su nota de prensa con algunos visos optimistas, a raíz de la entrada en vigor en la Unión Europea, en enero de 2021, del Reglamento sobre los minerales en zonas de conflicto. Con ello “se pretende garantizar que los importadores europeos de 3TG (estaño, tantalio, tungsteno y oro) cumplan las normas internacionales responsables de abastecimiento establecidas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, y que las fundiciones y refinerías de 3TG de todo el mundo se abastezcan con responsabilidad; contribuir a romper el vínculo entre conflicto y explotación ilegal de minerales; y ayudar a acabar con la explotación y los abusos contra las comunidades locales”. No obstante, recomiendan que este Reglamento obligatorio se ampliase a otras materias primas y a toda la cadena de suministro.

En esta línea, invitan a actuar “en clave personal y comunitaria” para transformar nuestro modelo de consumo. Para ello, recomiendan hacer un uso “austero, racional y sostenible” de los teléfonos móviles. Y remiten a su Decálogo Verde (enmarcado en la Campaña ‘Si cuidas el planeta, combates la pobreza’) en el que se incluye el principio ‘Superarás el paradigma tecnocrático’.

Más información en www.enlazateporlajusticia.org