La HOAC hace pública una reflexión sobre la importancia de la política y de votar en los próximos procesos electorales

La Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) ha hecho pública una invitación a “reflexionar sobre el derecho y el deber que tenemos de votar con libertad para promover el bien común”. Toma como referencia varias citas del magisterio pontificio y presenta la política como “vocación de servicio, diaconía laical que promueve la amistad social para la generación de bien común”.

El documento parte de un análisis del contexto socio-político actual para pedir que las candidaturas que concurran a las elecciones garanticen “las oportunidades para la participación política” y respeten “las normas de la sociedad, sus instituciones y sus derechos civiles, para reforzar la legitimidad de las medidas adoptadas por los líderes políticos y generar el apoyo necesario para ser eficaces”.

La HOAC incide en la lejanía existente entre las “maquinarias electorales” y los temas que afectan a la vida de los trabajadores. De forma especial los denominados “temas sin agenda”, que, a su juicio, “deberían ser el objetivo principal de una acción política a la altura de la dignidad humana”. Cita entre estos “la pobreza y exclusión, el empleo insuficiente y precario; la insostenible deuda pública y privada, la orientación económica hacia el crecimiento que no resuelve la desigualdad entre sectores de la población, ni entre comunidades autónomas, ni atiende las necesidades de las personas; la débil solidaridad y cooperación internacional al tiempo que aumenta el gasto militar; y el fracaso de las políticas contra el calentamiento global basadas en la mercantilización del entorno”.


El papel de los medios de comunicación social

El documento de la HOAC tiene un apartado dedicado a los medios de comunicación social, de los que demanda “la responsabilidad de transmitir la información adecuada para que las personas sean cada vez más conscientes de la dignidad de su humanidad, más responsables, más abiertas a los demás, particularmente a los más necesitados y a los más débiles”. “Es deseable acabar con la práctica de insulto, la falacia y la crítica indiscriminada a la clase política, para no contribuir al envilecimiento de la vida social y al deterioro de la conciencia cívica”, añade.


“Mayor grado de participación y compromiso personal”

Por otro lado, aboga por la promoción de “otra política”, a través de “un mayor grado de participación y compromiso personal” que va más allá del voto. Eso se consigue, apunta, “incorporando la dimensión política a nuestras vidas”.

Finalmente, se aboga por una mayor democratización de las estructuras de poder y la transformación social en función del bien común. Para ello, apoya la presencia de los agentes sociales, “para fomentar el asociacionismo y promover una ciudadanía activa”.