La Archidiócesis de Sevilla envía 135 misioneros a 43 países Destacado

Octubre es el mes de las misiones por excelencia y este domingo, coincidiendo esta vez con la festividad de San Juan Pablo II, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de la Propagación de la Fe, el DOMUND, que en 2017 lleva por lema ‘Sé valiente, la misión te espera’.

Sevilla es la quinta diócesis española en contribuciones económicas al DOMUND a través de la colecta que se lleva a cabo este fin de semana en todas las parroquias, colegios e instituciones religiosas. Según los datos de Obras Misionales Pontificias (OMP), los 515.961,42 euros recaudados el pasado año están sólo por detrás de las colectas realizadas en las diócesis de Madrid, Pamplona-Tudela, Valencia y Vitoria. Siendo importante este dato, desde la Delegación Diocesana se quiere subrayar especialmente la entrega tanto de las personas que viven su vocación –como sacerdote, religioso o laico- en una tierra de misión, como la de los numerosos voluntarios que, desde esta diócesis de origen, prestan cobertura a los misioneros y contribuyen a la tarea de “dar a conocer mejor qué es y cómo se realiza la misión en el mundo entero”.

¿Cuál es la recompensa de todas estas personas? Monseñor Asenjo lo resume con claridad en la carta que escribió la pasada semana: “la alegría y la felicidad desbordantes que yo he contemplado en los rostros de los misioneros y misioneras sevillanos cuando me visitan”. Esta alegría, según señala el director nacional de OMP, Anastasio Gil, “manifiesta el bien compartido en el seno de la familia eclesial”, y evidencia la convicción de quienes entregan sus vidas a la misión, porque entendieron muy pronto que –en palabras del arzobispo de Sevilla- “la fe es un don, un don precioso que no está reservado sólo para unos pocos, sino que se ofrece a todos”.

Los datos demuestran que este llamamiento a la misión ad gentes no cae en saco roto. La cifra de misioneros españoles ascendió en 2016 a 12.196 personas registradas, presentes en 128 países de los cinco continentes, más mujeres (el 54%) que hombres, y con una edad media ciertamente alta, 73 años. Por continentes, América acoge al 70% de los misioneros españoles, mientras que Perú (con 845), Venezuela (816) y Argentina (con 555 misioneros censados), son los países con mayor presencia misionera. Más datos: el Camino Neocatecumenal es la institución que más personas envía a la misión (551), seguido de los Jesuitas (274) y las diócesis (con 291 misioneros).

De Sevilla al mundo

En el caso de Sevilla, la Archidiócesis cuenta con 135 misioneros repartidos por 43 países, siendo Italia con 14 y Argentina con 13 las naciones en las que hay sevillanos. La mayoría de ellos (76) son religiosos, seguidos de los sacerdotes religiosos (27), laicos (24), seis sacerdotes diocesanos y dos prelados, los de Humahuaca (Argentina) y Luperciana (Italia). Por continentes, Sevilla está representada en América con 71 personas, 30 están destinados en África, 19 en países europeos y 15 en misiones asiáticas. Estas cifras siempre están por debajo de un cómputo completo debido a la movilidad de los misioneros, regresos temporales o definitivos, etc.

Si bien durante el mes de octubre se intensifica el trabajo en la Delegación Diocesana de Misiones, el resto del año se sigue percibiendo con nitidez el espíritu misionero. Las dependencias ubicadas en el número nueve de la calle Don Remondo son un continuo fluir de colaboradores y misioneros que visitan por unos días su diócesis de origen y testimonian la alegría a la que hacía referencia el Arzobispo. En torno a treinta personas colaboran de una forma u otra con las tareas de sensibilización y enlace con los misioneros que se llevan a cabo bajo la coordinación del sacerdote Eduardo Martín Clemens, un verdadero entusiasta de esta delegación.

Y el trabajo da resultados. El pasado año se destinaron 16.643.253,56 euros a las misiones desde todas las diócesis españolas. Una cifra que sirvió para financiar 1.224 proyectos en 80 países, la mayoría de ellos en el continente africano. En la Memoria 2016 de OMP se subraya que toda la gestión de los donativos se hace según el criterio fundamental de fidelidad a la intencionalidad del donante. El destino de las ayudas se decide en la Asamblea General de las OMP que se celebra anualmente en Roma, guiados por la eclesialidad, es decir, la ayuda directa a la realización de la misión universal de la Iglesia.

Sobran, pues, los argumentos para “fiarse del DOMUND”, un destino que lleva implícito el mandato evangélico de llevar el Evangelio a todos los rincones del mundo. Un reto para el que sigue siendo necesario el compromiso de hombres y mujeres que sigan dejándolo todo por un ideal.