El Obispo auxiliar bendice las nuevas dependencias de la Parroquia del Sagrario de la Catedral

Tras la reciente obra de rehabilitación de los salones altos de la Sacristía del Sagrario, el Obispo auxiliar Mons. Santiago Gómez, ha bendecido esta mañana las nuevas instalaciones y espacios dentro del conjunto catedralicio, en compañía de su deán, Teodoro León; y del párroco del Sagrario, Manuel Cotrino. Con este acto, sencillo y muy esperado por los miembros del Consejo Parroquial, ha comenzado la visita pastoral a la parroquia por parte del prelado.

Esta actuación en la planta alta de las dependencias que actualmente ocupan la sacristía y las oficinas del Sagrario, ha sido dirigida por el equipo técnico conformado por Javier Haro, Ignacio Villa y Javier Villa, que han contado con la colaboración de Eduardo Martínez. La empresa constructora ha sido KALAM S.A., y el presupuesto ha alcanzado casi los 500.000 euros, sufragado en su totalidad por el Cabildo Catedral gracias a las aportaciones de la visita cultural.

Recuperación de un amplio espacio funcional

Esta edificación fue levantada en el periodo almohade y ha sido objeto de importantes intervenciones a lo largo de los siglos, tales como la creación de una bóveda de cañón en el siglo XVII, durante la construcción de la iglesia del Sagrario por Miguel de Zumárraga, o la introducción por Félix Hernández a mediados del siglo XX del núcleo de escaleras central para registrar los espacios que ahora se reforman.

De esta manera se ha recuperado un espacio funcional de aproximadamente 460 metros cuadrados, en el que se incluye un gran salón para usos múltiples, una zona administrativa con varios despachos para dependencias parroquiales y el nuevo núcleo de comunicaciones, así como varias dependencias auxiliares.

Además, con esta actuación se ha recuperado la posibilidad original de contemplar el interior de la nave en toda su altura, gracias a la sustitución del núcleo de escalera existente por otro que, discurriendo alrededor de un ascensor nuevo adaptado para personas con discapacidad, libera un espacio a doble altura junto a la fachada de acceso, que abarca desde el piso de planta baja hasta la cubierta. Igualmente se ha permitido la contemplación desde la planta superior tanto del extradós de la bóveda como de los restos de yesería almohades descubiertos durante los trabajos. Ello es posible gracias a la creación de una hendidura en el forjado de un metro de anchura adosada al muro meridional, que convierte a su vez a éste en soporte expositivo.

Respeto a los elementos constructivos existentes y hallazgos ocultos

Por tanto, de trata de una intervención respetuosa con los elementos constructivos existentes sobre los que se ha actuado, como es el caso de la bóveda, la cubierta inclinada con sus cerchas de escuadrías de madera, los paños de yesería almohade, el zócalo de azulejería artística del siglo XVII -situado en la entrada-, la fábrica de ladrillo o el testero de piedra en contacto con la Iglesia del Sagrario.

La realización de estas obras ha permitido sacar a la luz una serie de hallazgos ocultos por la construcción en su estado previo. De este modo, durante los trabajos de excavación apareció una escalera almohade construida enteramente de ladrillo y cubierta por una bóveda de cañón. Esta daba acceso a una galería de servicio que permitía llegar al desagüe original de uno de los aljibes situados en el Patio de los Naranjos. Los restos han sido incorporados a la intervención, pudiendo observarse desde el interior de la propia edificación. Igualmente han aparecido restos murales de yesería almohade que se encontraban ocultos por los riñones de la bóveda, durante los trabajos de consolidación estructural de esta.

Colección de pinturas

Para este espacio expositivo, la conservadora de la Catedral, Ana Isabel Gamero, ha previsto una magnífica colección de cinco pinturas de caballete que revisten de religiosidad y mensaje catequético estas dependencias catedralicias. Su objetivo principal no es otro que construir una catequesis visual que acerque al visitante a Dios a través del arte, dotando a todo el “conjunto expresivo” de un carácter evangelizador y resaltando la misión de estas obras de arte. En concreto, frente a los despachos de la Sacristía Alta se ha colocado una colección del Génesis de pintura flamenca de Simón de Vos y se ha aprovechado para intervenir las que estaban en peor estado de conservación para que no se sigan deteriorando -Las tituladas ‘Dios separando las aguas de la tierra’ y ‘Dios separando la luz de las tinieblas’, que forman parte de una serie que tratan el ciclo de la Creación-. Además de las dos citadas, las obras expuestas representan ‘La Creación del mundo’, ‘La creación de Adán’ y ‘Caín dando muerte a Abel’, siendo esta última fechada (1644), reseña que sirve para datar toda la serie.

Estas pinturas fueron identificadas por José Gestoso en 1909, y posteriormente Díaz Padrón las dio a conocer en 1975, advirtiendo las influencias de Rubens, Van Dyck, Frnas Francken y Jan Brueghel. Es posible que la serie se completara hasta el número de doce, pues esta cifra aparece en el lienzo ‘Caín dando muerte a Abel’. En el informe final de la restauración de ‘La separación de las aguas de la tierra’ (1644) el restaurador Enrique Gutiérrez Carrasquilla nos indica que ha descubierto restos de firma de Simón de Vos en el ángulo inferior izquierdo.

Como dato anecdótico, en el trascurso de la limpieza de la pintura el restaurador Manuel Pedro F. Rufino ha descubierto también la firma del autor del cuadro ‘San Fernando’, otro valor añadido ya que se trata de un personaje de la época: Ángel de Saavedra III duque de Rivas, un grande de España, que fue ministro, pintor, escritor, etc. Este lienzo fue un presente que su autor quiso ofrecer al Cabildo Catedral según consta en las Actas Capitulares de 1839.