La Fundación Padre Miguel García Blanco tutela a 24 personas en la Archidiócesis de Sevilla Destacado

La Fundación, perteneciente a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, ha publicado en su Memoria de actividad del pasado año los datos relativos al perfil de personas tuteladas, que se ubica en Andalucía y que, mayoritariamente, padece discapacidad intelectual.


Durante el año 2016 fueron 24 las personas tuteladas en la Archidiócesis hispalense por esta Fundación en los centros de la Orden presentes en Sevilla: la Ciudad San Juan de Dios de Alcalá de Guadaíra, la Residencia de mayores San Juan de Dios de Sevilla y Aturem, ajeno a San Juan de Dios.
Estas personas reciben gracias a la Fundación una atención enfocada en cuatro aspectos fundamentales. Por un lado, la atención social, es decir, trabajar de forma directa con las personas tuteladas, realizándoles un seguimiento personal e individualizado. Este acompañamiento sólo es posible gracias a la entrega y labor encomiable de los voluntarios. En el caso de Sevilla son seis. “La atención de los voluntarios tutelares supone un apoyo fundamental en sus relaciones interpersonales y para el propio desarrollo de estas personas, que mejoran su bienestar emocional gracias al tiempo que comparten con ellos”, explican en una nota de prensa de la Orden Hospitalaria. Por último, las personas tuteladas reciben atención económica y jurídica, para ayudarlos en la gestión de sus intereses y sus expedientes.
En Andalucía
A nivel autonómico, 83 son las personas cuya tutela o pretutela estuvo a cargo de la fundación de la Orden Hospitalaria. La coordinadora de la misma, Rosario Fijo, ha explicado que la Fundación Tutelar Padre Miguel García Blanco se encarga de “ejercer la tutela de personas legalmente incapacitadas, prestando los apoyos necesarios e indispensables para velar, supervisar y complementar la capacidad de cada una de las personas encomendadas para posibilitar su plena integración social, familiar y laboral”.
El grueso de estas tutelas, como indica la Memoria de actividad se concentran en personas de tramo de edad de entre 36 a 65 años, que suponen el 43 por ciento del total, siguiéndoles las de más de 65 años, con un porcentaje del 30 por ciento.
Las causas principales de incapacitación son la discapacidad intelectual, en un 71 por ciento de los casos; y la discapacidad mental, con un 27 por ciento. Sólo un dos por ciento tiene como causa el padecimiento de la demencia senil. Por este motivo, generalmente, las personas a las que se tutela tienen un alto grado de dependencia – el 55% tiene reconocido un grado tres.
“Aunque el 93 por ciento de las personas a las que atendemos están en nuestros centros de Andalucía, ejercemos también la tutela de personas procedentes de centros de la Orden Hospitalaria en Canarias o la Comunidad de Madrid”, apunta la coordinadora.