La Pastoral Familiar diocesana participa en las Jornadas de Atención y Cuidados Paliativos

La Pastoral Familiar no es ajena al sufrimiento de las familias. Un motivo frecuente de sufrimiento en el hogar es la presencia de la enfermedad. Cuando esta enfermedad está en fase avanzada o en una situación terminal, las necesidades de la familia aumentan, y es ahí donde se hace necesaria una ayuda por parte de todos.

Este ha sido el tema central del curso de formación de Agentes de Pastoral de Familia y Vida ‘Atención y Cuidados Paliativos al Final de la Vida. Cuestiones pastorales, éticas y jurídicas’, organizado por la Subcomisión de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal Española, celebrado en Guadarrama (Madrid) del 6 al 9 de julio de este año. En éste han participado los Delegados de Familia y Vida de la Archidiócesis de Sevilla junto con dos matrimonios colaboradores de dicha delegación.

Unas Jornadas que han contado con la presencia de casi un centenar de participantes de las distintas diócesis españolas. Ponencias, Mesas redondas, experiencias y grupos de trabajo, han sido las dinámicas que han permitido profundizar en el campo que rodea la atención y cuidado de la persona y la familia en el final de la vida.

Mons. Mario Iceta, Obispo de Bilbao y Presidente de la Subcomisión organizadora, fue el encargado de abrir este ciclo con una conferencia sobre ‘Sufrimiento y dolor, más allá de la enfermedad’. A lo largo del mismo también se abordaron temas como la bioética, el desafío de la medicina ante las personas, la sedación paliativa, la alimentación e hidratación en el final de la vida, la comunicación, los cambios legislativos en España en este ámbito o el saber ayudar a “morir en paz”. Las ponencias contaron con la participación de enfermeras, psicólogos o médicos especialistas en Cuidados Paliativos.

Por último, para clausurar las Jornadas, la doctora María Luisa Di Pietro, experta bioeticista, impartió la conferencia ‘Familia y manejo del paciente en estado crítico: Una reflexión a la luz de la Iglesia’.

Según los asistentes estas Jornadas han permitido poner de relieve “la importancia de trabajar todos juntos en un aspecto concreto de construcción de la cultura de la vida”.