ARPU: «Me ha dado bienestar y ha fortalecido mi fe»

ARPU (Adoración Real Perpetua y Universal) es un movimiento de la Iglesia Católica de ámbito universal que, bajo la vigilancia y régimen de la Conferencia Episcopal Española, tiene por finalidad promover la fe en la presencia real y permanente de Jesús en la Eucaristía y la adoración continua al Santísimo Sacramento en las parroquias, los templos, las catedrales y otras comunidades eclesiales.

«Una riqueza que nada de esta vida me puede igualar»
Fiel a su carisma fundacional, tiende a encomendar de modo ininterrumpido los objetivos de la pastoral universal, diocesana, parroquial, de la comunidad y las vocaciones sacerdotales, las de especial consagración y las de laicos comprometidos. Cada miembro se compromete a hacer media hora semanal de visita al Santísimo.

La perennidad y universalidad de la adoración son las dos notas que distinguen a este movimiento de otras obras similares.

En la diócesis de Málaga están presentes en la parroquia del Santo Ángel. El delegado es el diácono permanente Andrés Serrano y el consiliario el sacerdote diocesano José Diéguez.

Para más información: 629524767 y Esta dirección de correo electrónico está protegida contra robots de spam. Necesita activar JavaScript para poder verla

TESTIMONIO: Andrés Serrano

Me llamo Andrés Serrano y soy miembro de la asociación pública de fieles ARPU (Adoración Real Perpetua y Universal) desde 2004.

Soy diácono permanente de la diócesis de Málaga. Concretamente desarrollo mi servicio en la parroquia del Santo Ángel, en Málaga capital.

Una curiosidad, la fundadora de esta asociación, la sierva de Dios Juana Carou, tuvo como director espiritual a san Manuel González. Fue el papa Pío XI quien, el 31 de enero de 1930, aprobó a ARPU como movimiento eucarístico.

El bien que me ha hecho a mí desde 2006 ha sido infinitamente bueno. Mi media hora semanal de adoración al Santísimo, aunque a veces hayan sido muchas más, las reuniones y congresos en los que he participado… me han hecho entrar en contacto con personas de otros lugares de España con la misma inquietud, ilusión y deseo de entender que nuestra vida es una vida entregada y entendida desde la fe. Todos los días el Padre, por medio de su Hijo y del Espíritu Santo está presente y guía tu camino.

Este movimiento me ha hecho entender que, delante del Santísimo es como si estuvieras hablando con tu padre terrenal, se establece un diálogo afable, de escucha, de entendimiento, de propuestas… ARPU me ha dado bienestar, y ha fortalecido mi fe con las reuniones con mis hermanos, las convivencias y oraciones, la liturgia, el silencio contemplativo… esto para mí es una riqueza que nada de esta vida me puede igualar.

Me ha hecho reflexionar y entregarme a los demás en la parroquia, el trabajo, la vecindad, hablarle a los demás abiertamente de este gran regalo que es la fe.

Encarni Llamas Fortes