«A Dios le agradezco todo, puesto todo me lo ha dado Él» Destacado

Antonia Orta nació en Zaragoza, hace 82 años, pero es malagueña desde hace 28, cuando se trasladó con su esposo y sus hijos hasta la Costa del Sol. Desde entonces es parte de la comunidad parroquial, primero de Virgen de Belén y después de María Madre de Dios. Hace unos días, con motivo de la Visita Pastoral, el Sr. Obispo le concedió la Medalla Pro Ecclesia Malacitana.


Cuando llegó a Málaga, un vecino le comentó que necesitaban voluntarios en Cáritas parroquial. Sin dudarlo se presentó para echar un mano y ha sido su directora durante 21 años. «Con otras mujeres de la parroquia visitábamos a las familias que vivían en las chabolas y vimos que muchos tenían ganas de aprender a leer y a escribir, así que montamos clases particulares. También atendíamos a las personas inmigrantes que llegaban a nuestras barriadas, cada uno con una historia a sus espaldas y unas necesidades», afirma. «Siempre a disposición, colaborando en todo lo que he podido, pues a Cáritas llegaban situaciones muy difíciles y lo más importante siempre era la atención a estas personas que llegaban hasta nosotros, nuestros hermanos».


Emoción
La entrega de la Medalla Pro Ecclesia, junto a otros dos seglares de la parroquia (María Calero y Antonio Burgos), fue muy emocionante para Antonia: «me emocioné muchísimo, no sabía ni qué hacer porque no merezco tanto, tengo mucho por lo que dar gracias a Dios. El Sr. Obispo fue muy majo y me dijo que me la entregaban por mi buen hacer en la parroquia».
«La parroquia es muy importante para mí, en ella me encuentro como en casa, porque tengo claro que Dios es mi padre. Desde los 14 años he sido catequista y siempre he formado parte de la parroquia en los distintos lugares en los que ha vivido», explica Antonia, «y eso es lo que he intentado transmitir a mis dos hijos: José Luis y Eva María».
En la parroquia Madre de Dios también participa en los grupos de Acción Católica, donde comparte su fe con otros muchos feligreses, como Antonio Burgos, quien también recibió la Medalla Pro Ecclesia el mismo día.
Antonia lo tiene claro: «A Dios le agradezco todo, pues todo me lo ha dado Él: unos padres muy buenos, una familia muy unida… no soy digna y no se lo agradezco como se merece».
En palabras del párroco de María Madre de Dios y arcipreste de San Patricio, Antonio Sosa, «nuestra parroquia tiene mucho que agradecer a esta maña, responsable de la Cáritas Parroquial durante muchos años. “En qué te podemos ayudar…”, han sido las palabras de Antonia, con un exquisito respeto en la acogida en Cáritas. Doy gracias a Dios por su testimonio y servicio».

Encarni Llamas