La Eucaristía, sacramento de Amor Fraterno

El Jueves Santo celebramos la institución de la Eucaristía, que es la fuente, el corazón de nuestra fe y el alimento de nuestra caridad. También celebramos el Día del Amor Fraterno pues para celebrar la eucaristía hay que vivir en actitud de servicio: a la comunidad, al hermano más débil, a los más necesitados. El gesto del lavatorio lo dice todo.

Las Cáritas Parroquiales son expresión del amor y el servicio de la comunidad cristiana hacia los más pobres. Por tanto, la celebración del Jueves Santo nos brinda una gran oportunidad para sensibilizar a todos los cristianos sobre la necesidad de intensificar el testimonio de la caridad y animarla a colaborar con Cáritas o alguna otra institución socio-caritativa de la Iglesia, de modo estable. Con este fin, en la eucaristía del Domingo de Ramos, recibirán un recordatorio con el que se pretende favorecer la reflexión durante la Semana Santa sobre la vinculación de la caridad con los Misterios que celebramos.

Nos dice el papa Francisco en el Mensaje para la Cuaresma de este año: «Cuánto desearía que la limosna se convirtiera para todos en un auténtico estilo de vida. Al igual que, como cristianos, me gustaría que siguiésemos el ejemplo de los Apóstoles y viésemos en la posibilidad de compartir nuestros bienes con los demás un testimonio concreto de la comunión que vivimos en la Iglesia (…) Y cuánto querría que también en nuestras relaciones cotidianas, ante cada hermano que nos pide ayuda, pensáramos que se trata de una llamada de la divina Providencia: cada limosna es una ocasión para participar en la Providencia de Dios hacia sus hijos».

Aquí puedes descargar el cartel y el recordatorio.

Cáritas Diocesana