Don Amadeo confiere el Ministerio laical del Lector a José Bellido, candidato a Diácono Permanente

El pasado domingo, 2 de julio, el candidato a Diácono Permanente, D. José Bellido Salas, de la Parroquia de la Asunción de Ntra Sra. de Porcuna, recibía el Ministerio laical del Lector.
La Eucaristía, presidida por el Obispo, Don Amadeo Rodríguez Magro, comenzaba a las 19.30 horas, en la Capilla Mayor del Seminario diocesano.


Dicha celebración estuvo concelebrada, además, por D. José Antonio Maroto Expósito y D. Juan García Carrillo, sacerdotes encargados de la formación doctrinal de los candidatos al Diaconado Permanente de la Diócesis; por el Rector del Seminario, D. Juan Francisco Ortiz González; y el párroco de Porcuna, D. Jesús Millán Cubero.

Asimismo, quisieron acompañar a José multitud de familiares y amigos, así como miembros de la comunidad del Seminario y los candidatos y Diáconos Permanentes de la Diócesis.

Durante su homilía el Obispo quiso señalar, dirigiéndose al candidato, que “aunque es un acontecimiento personal tuyo, también es un acontecimiento de la Iglesia del Señor, que camina aquí en Jaén y que se va a enriquecer con un cristiano que asume un Ministerio en ella. Todo el Ministerio, sea el que sea, es un servicio al bien del pueblo de Dios en la Iglesia, aunque cada uno de ellos tiene, además, un significado especial”. Y continuaba, “en este caso, es el primero que vas a recibir: el Ministerio del Lector”. “Desde siempre, en la Iglesia se estableció el servicio del Lector, para que la Palabra de Dios sonara fiel, sonara firme y sonara amorosa, porque la Palabra de Dios es siempre una palabra de amor”.

Don Amadeo insistió, además, en que “el Ministerio que hoy recibes no es solamente para hacer, sino también es un paso a esa configuración tuya con Cristo, en la que vas creciendo y en la que ya participas como bautizado y como cristiano, pero en la que un día participarás también como Diácono Permanente. Es, por tanto, también, un Ministerio para ser, para ser nuevo, para ser distinto, para ser una criatura nueva”.

Quiso terminar animándolo a “ir sacando de la Palabra siempre los bienes, la sabiduría. Te animo a convertir la Palabra de Dios siempre en la fuente de vuestra vida. Te animo como Ministro del Señor a hacer de tu familia una familia de Dios, una familia de fe. Ese es el primer paso, para, después, ser juntos testimonio de vida cristiana y, sobre todo, con tu vida, con tu ejemplo, con tu servicio, testigo de esa Palabra que enriquece la vida de la Iglesia y la vida del mundo. Que así sea”.

Tras la homilía, José se arrodilló ante el Pastor diocesano y tras recibir la bendición, Don Amadeo le hizo entrega de las Sagradas Escrituras, como símbolo del Ministerio del Lector que estaba recibiendo.