La Delegación de Enseñanza celebra el acto de clausura del curso

El pasado sábado, 10 de junio, la Delegación Diocesana de Enseñanza celebró el acto de clausura del curso 2016/2017, en el Seminario diocesano de Jaén. El acto lo presentó nuestra Delegada de Enseñanza, Dª. Celedonia Ortega: el profesorado de religión y de los centros concertados tuvimos un enriquecedor momento de encuentro.

El acto comenzó con la celebración de la Eucaristía de acción de gracias por el curso que ahora termina, organizada por el grupo de profesores y profesoras del Arciprestazgo de Linares y presidida por D. Juan Ignacio Damas López, Vicario Episcopal de Evangelización.

Tras la Eucaristía, tanto la Delegada de Enseñanza como el Vicario de Evangelización tuvieron unas palabras de agradecimiento y aliento hacia el profesorado allí reunido. En este punto, tuvimos la suerte de asistir a la ponencia de D. Juan Ignacio Damas López, titulada “De la conversión al Evangelio; del Evangelio a la conversión”, que, teniendo como base la “Parábola del hijo pródigo”, o como de forma más acertada renombró “la Parábola del padre misericordioso”, nos ofreció una visión muy enriquecedora de este pasaje de la Biblia, haciéndonos entenderla más allá de la conversión del hijo pequeño.

Esta conversión pasa también por la del padre, quien se da de forma generosa, repartiendo todo lo que tiene y volviendo a acoger en su seno a su hijo, actuando como un buen padre, conmovido por los hechos, con cada uno de sus hijos. Y en la conversión del hijo mayor, quien en principio no se acerca al padre como hijo sino como jornalero y a quien su padre le hace sentirse hijo y hermano.

Durante su intervención, D. Juan Ignacio acuñó un término que a los asistentes nos gustó mucho y, que seguro estoy, usaremos de aquí en adelante, cuando dijo que “la conversión debe ser un acto de descentramiento”, por el que debemos de dejar de ser nosotros el centro de nuestros actos y dejar que este centro lo ocupe nuestro prójimo. Continuó discerniendo entre qué era primero, si la conversión o el Evangelio, aclarando que “la conversión prepara nuestro corazón para acoger el Evangelio”, pero, a su vez, “el Evangelio mueve nuestro corazón a la conversión”, es decir, ambos nos llevan al otro. También repasó las diferentes dimensiones que debemos tener presente en relación a la conversión, como son la conversión a Dios, la conversión a Jesucristo, la conversión al hermano o de las estructuras, entre otras. El ponente concluyó, antes de un turno de palabra muy fructífero, con la lectura de los puntos 2 y 3 del Evangelii Gaudium, sobre la “alegría que se renueva y se comunica”.

Tras la ponencia, Dª Celedonia presentó las actividades que, desde la Delegación, están programadas para el curso 2017/2018.

En el acto hubo un pequeño y emotivo homenaje a tres compañeros que se han jubilado en este curso; Dª Enedina Borrego Moreno, D. Victoriano Martínez Martínez y Dª Purificación García Muñoz.

Por último, compartimos un fabuloso aperitivo en las galerías del Seminario,un momento de encuentro para compartir vivencias entre compañeros y tras el que nos fuimos a casa con las pilas cargadas para hacer frente a este último empujónde final de curso.

Andrés Castro Blanco
Director del Colegio Diocesano “La Inmaculada Concepción” de Linares