Termina el curso de los agentes de pastoral, de los santos y del trabajo integral con los más débiles

Lo podríamos resumir así: dejamos atrás el curso de los agentes de pastoral, de los santos y del trabajo integral con los más débiles.

También ha sido un curso para hacer aterrizar en la diócesis las cuestiones fundamentales de la pastoral del Papa Francisco. En esta tarea ha sido muy esclarecedora la misión del Centro Diocesano de Teología, Pastoral y Espiritualidad y asistimos el 13 de noviembre a la clausura de tan fecundo Año de la Misericordia, el mismo día en el que celebrábamos al patrón de la diócesis, San Leandro.

En el mes de abril, el Tribunal Diocesano vio ampliado su número de miembros con la incorporación del sacerdote José Ramón (defensor del vínculo y promotor de Justicia junto al canonista profesor Jesús Bogarín Díaz), María de los Ángeles Pérez y Eduardo García, nuevos peritos psicólogos, un cargo que hasta entonces sólo ostentaba el sacerdote y psicólogo Pedro Carrasco Chacón, por lo que esta parcela se ha visto reforzada.

Este ha sido el curso en el que la Catedral ha estrenado iluminación y en el que la Fundación Atlantic Copper ha contraído un convenio de colaboración con la diócesis encaminado a la restauración, conservación y difusión del patrimonio histórico, artístico y cultural de la provincia de Huelva y especialmente centrado en el Monasterio de Santa Clara de Moguer.

Los 16 seminaristas, por su parte, han realizado diferentes encuentros vocacionales, además del encuentro de monaguillos y una campaña, coincidente con San José, su patrón, con el lema ‘Cerca de Dios y de los hermanos’. Un seminario que volvió a salir a la palestra con el libro sobre su particular historia firmado por la maestra Pepita Garfia.

En el apartado de la Vicaría para la Transmisión de la Fe es reseñable la celebración de los 50 años del Colegio mayor San Pablo y del Colegio Diocesano de San Juan del Puerto; todo ello, junto a las diferentes sesiones dedicadas al análisis de la encíclica papal Amoris Laetitia que han centrado parte de la formación de la Delegación Diocesana para la Familia. Muy afanada ha estado también esta delegación en la dinamización de los Agentes de Pastoral Familiar a cuyos interesados dirigió una jornada formativa, sin olvidar que no han sido los únicos agentes a los que se ha preparado este curso. Nuestro vicario general, Francisco Echevarría, desarrolló diferentes charlas para la formación de agentes para la Misión Parroquial Permanente, dando cumplimiento así a las directrices que, en este sentido, marca el Plan Diocesano de Evangelización vigente. Y además de la formación, la Delegación para la Familia también ha buscado momentos para la celebración y la comunión: los tradicionales Encuentro de la Familia y la Pascua de la Familia. Esta última, celebrada en Zufre.

En el plano de la Vicaría para la Celebración de la Fe, el inicio estuvo marcado por la Procesión Magna “Misericordia Encarnada”, que acogió la ciudad de Huelva el sábado, día 17 de septiembre, y que fue una “catequesis viva” en la que se presentó la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo a través de las imágenes de nuestra Semana Santa en orden cronológico. Fue todo un acontecimiento dentro y fuera de nuestras fronteras diocesanas.

La formación a las hermandades ha sido otra de las apuestas fuertes de esta vicaría, que cierra el curso con acontecimientos tan importantes como el inicio del proceso de beatificación de la palmerina Carmen Nebot, la canonización del que fuera arcipreste de Huelva, San Manuel González, o el Jubileo por los 25 años de la coronación canónica de Nuestra Señora de la Cinta, aún abierto.

En lo que se refiere a la Vicaría para el Testimonio de la Fe, los asentamientos y la situación tan precaria que en ellos se vive sigue siendo una preocupación constante, de hecho Cáritas Diocesana organizó el pasado mes de mayo la I Jornada sobre Asentamientos en la que políticos, entidades e Iglesia mostraron su visión y las posibles soluciones que intuyen al respecto. La otra apuesta es el trabajo integral con sus usuarios, que les permita encontrar alternativas sólidas a una situación de pobreza que, en muchas ocasiones, termina por hacerse crónica. La actividad de la Pastoral Juvenil, con sus encuentros diocesanos y el horizonte del anuncio por parte del Santo Padre de un Sínodo sobre Jóvenes, vislumbran un arduo e ilusionante trabajo durante los próximos meses. Un duro trabajo que también alude a la Delegación para el Apostolado Seglar, que ha recibido un nuevo impulso este curso con el nombramiento como delegados del matrimonio formado por José Antonio Periáñez y María Angélica Guerrero.