Patricio Larrosa, “un súper héroe enviado por Dios a Honduras”, según el canal de Televisión hondureña Abriendo Brecha Destacado

El canal de televisión Abriendo Brecha TV, de Honduras, el 25 de julio, emitió un reportaje sobre el misionero accitano en Honduras Patricio Larrosa. En el mismo, lo llaman “Súper héroe” y destacan su misión en aquél país desde hace más de 25 años.


Se trata de un reportaje que nos permite conocer la labor de Patricio Larrosa en aquel país, en el que la diócesis de Guadix tiene 3 misioneros y que se puede ver en este enlace.

Este es el texto del reportaje, tomado de la web www.abriendobrecha.tv

Patricio Larrosa: Un súper héroe enviado por Dios a Honduras

El padre Patricio Larrosa impulsa desde hace 25 años varios proyectos educativos en las zonas más desfavorecidas de Honduras.
Por: Nancy Aguilar. Tegucigalpa, Honduras

En Honduras tenemos muchos “súper héroes”… No propiamente los concebidos por los infantes a través de las caricaturas -los súper héroes con poderes extraordinarios- pero si los súper hombres que no le tienen miedo a nada: ni a calles sin pavimentar, ni a mala fama de una comunidad, ni a un cementerio a la orilla de la calle, ni a los peligros ni a las amenazas de la ola criminal. En nuestro país si los tenemos, y hacen que lo imposible se haga posible. Milagros de cada día…

Este es el caso del Padre Patricio Larrosa Martos, un súper héroe para miles de niños de una de las zonas más pobres de Tegucigalpa, “La Nueva Capital”, una comunidad donde el agradecimiento por un acto heroico se traduce en abrazos, sonrisas, un estómago lleno y un cuaderno impecable.

Larrosa no ocupa capa ni antifaz, porque además es un santo, un santo sí, y es que sumados los poderes que le confiere su misión como ser humano en este mundo, es un hombre de Dios, y seguramente donde su poder humano termina, comienza el poder que cumple los sueños y que hace realidad las oraciones de los niños de la Nueva Capital, de la Colonia Guzmán y también de la Divino Paraíso.

Quizás a usted le parezca una utopía o algo difícil de comprender, pero los alcances de Larrosa nos hacen pensar que definitivamente es alguien sobrenatural por su capacidad para ayudar a tanto prójimo necesitado. La cantidad de seres humanos asistidos y la magnitud de su obra dan fe de ello.

Su misión en el país
El padre Patricio Larrosa es el fundador de la ONG ACOES, la cual impulsa desde hace 25 años proyectos educativos en las zonas más desfavorecidas de Honduras. La labor ha merecido una nominación al Premio Princesa de Asturias de la Concordia otorgado en junio de este año.

Como religioso, un día hace 25 años tomó la decisión de venir a Honduras con planes de quedarse solamente por unos 3 o 4 años, pero esta tierra de cerros verdes y gente alegre lo atrapó. Su amor por Honduras fue creciendo y sin darse cuenta ya había hecho un pacto con Dios, tenderle la mano a cuanta persona pudiera ayudar, pero en su mayoría, a niños.

Y así fue, ACOES se caracterizó desde sus inicios por ser una entidad que funciona gracias al voluntariado, sin ninguna persona contratada. Su tarea diaria es silenciosa pero efectiva, sin publicidad ni mucho eco. Los fondos recaudados llegan a los centros educativos, comedores infantiles, residencias para estudiantes, centros sanitarios, así como a varios proyectos agropecuarios.

La presencia del Padre Patricio se hace sentir en 14 departamentos del país. Su colaboración es fundamental para el destino de muchos niños a nivel nacional.

Solo en la Nueva Capital y zonas aledañas, con mucho esfuerzo el Padre Larrosa ha logrado levantar 4 escuelas: la Escuela Virgen de Suyapa, Santa Clara de Asís, Santa María y la Escuela Santa Teresa de Jesús, la más grande de todas.

Estos centros de estudio hacen mucho más que dar una educación de alto nivel, también se encargan de alimentar a todos los niños durante los tres tiempos: el desayuno, el almuerzo y la cena. Hay educación religiosa y educación artística impartida por maestros originarios de Granada, también de estudiantes que escogen este país para hacer su práctica profesional y voluntariado, específicamente con el Padre Larrosa.

Además, existe una gran inversión en talleres de corte y confección, electricidad, y tecnología. Todas las escuelas tienen computadoras portátiles para sus niños, cuentan con una biblioteca como muy pocas en el país, donde se realizan competencias del máximo lector, con representantes en cada una de sus aulas. En una de ellas conocimos a un niño de segundo curso, Fernando Valle, quien muy motivado nos contó que solo en lo que va del año ha logrado leer 75 libros.

Las escuelas tienen capacidad para enseñarle a todos los niños, sin importar si padecen de alguna discapacidad. Incluso, existe un sistema de educación inclusivo para ellos, donde más de 500 niños con algún tipo de necesidad especial juegan y aprenden en los pasillos de las escuelas construidas exclusivamente para los que menos tienen.

Pero esto no es todo, porque la tarea no finaliza con una graduación de primaria y secundaria. Y es que los “ángeles colaboradores” del Padre Patricio no se conforman con eso, trabajan arduamente para becar a estos jóvenes y llevarlos a España o a diferentes partes de Europa a estudiar ya sea una carrera universitaria, una maestría o un doctorado, sin más ganancia que la satisfacción de hacer algo más por mantener la esperanza en la humanidad, pero sobretodo en esta Honduras tan necesitada de pequeños y grandes milagros.

El Padre Patricio Larrosa tiene hoy 57 años, la mitad de su vida la ha destinado a las buenas causas, a cuidar a los niños de este país, y a la construcción de un futuro prometedor en zonas donde sólo es posible gracias a la presencia de un “súper héroe”, alguien enviado por Dios mismo.