Conmemoración del 25º aniversario del fallecimiento del rey Balduino de Bélgica en Motril Destacado

Motril recordaba el martes 31 de julio, en el 25 aniversario de su fallecimiento, al rey Balduino de Bélgica, en una Eucaristía que presidió nuestro Arzobispo y que contó con la presencia de los familiares del monarca fallecido como su sobrina la princesa Margarita de Luxemburgo y su esposo, Nicolás de Liechtenstein. Junto a ellos, también asistió el pueblo motrileño, que aún recuerda con afecto al monarca que disfrutaba de sus vacaciones en esta zona de la costa granadina.

La iglesia de Santa Josefina Bakhita, en Playa Granada, acogió el martes la Eucaristía en conmemoración del 25º aniversario de la muerte del rey Balduino I de Bélgica presidida por nuestro Arzobispo, Mons. Javier Martínez, y con la presencia entre sus familiares de la princesa Margarita de Luxemburgo, sobrina del rey, y su esposo Nicolás de Liechtenstein.

El pueblo de Motril expresó su afecto y cariño por el rey Balduino de Bélgica con su presencia en la Misa que se conmemoró el pasado martes en homenaje al aniversario del fallecimiento del monarca en su residencia vacacional en Motril, del que se cumplen ahora 25 años.

En una Eucaristía celebrada en la iglesia de Santa Josefina Bakhita, cuya escultura fue bendecida recientemente también en el templo por nuestro arzobispo, Mons. Javier Martínez presidió este homenaje dedicando palabras de reconocimiento y admiración por la figura del que fuera rey de los belgas y también uno de los residentes más querido y admirado por los motrileños que convivían con Balduino y su familia habitualmente en los periodos estivales, Semana Santa o Navidad.

“Pedimos por el alma de Balduino, que participe plenamente ya del triunfo de Jesucristo y damos gracias por su vida, su persona, su experiencia cristiana en un mundo tan falto de referentes y de buenos gobernantes cuyas vidas podamos imitar creciendo al imitarlas. El rey Balduino y su esposa Fabiola han sido una referencia para Europa y en ellos se cumplía verdaderamente el vivir haciéndolo todo para el Señor”, señaló D. Javier durante su homilía.

El homenaje, en el que participó D. Roberto Benavides, párroco de la iglesia de Santa Josefina junto a otros sacerdotes de la zona concelebrantes, contó también con la presencia de miembros de la realeza europea entre los que se encontraban la princesa Margarita de Luxemburgo, sobrina de Balduino y su esposo Nicolás de Liechtenstein. De este modo, los familiares, junto a miembros de las autoridades locales y representantes del consulado belga en Granada, y arropados por el pueblo cristiano de Motril, dieron gracias a Dios por la vida y testimonio de Balduino quién fue un cristiano devoto y coherente con su fe y deberes de Estado y por cuyo ejemplo numerosas personas piden el inicio de un posible proceso de beatificación.

AMOR POR LOS SENCILLOS Y HUMILDES

En su homilía, D. Javier recordaba la fe del monarca, cuya vida y obrar eran un signo de la Presencia de Dios. La santa misa en el aniversario de su fallecimiento se ha celebrada en la iglesia de Playa Granada (Motril) que lleva el nombre de una santa que fue esclava en su juventud. Así, la celebración eucarística en este templo, cuya imagen se bendecía una semana antes, fue providencial, ya que el Rey Balduino era una persona que expresaba su amor por los sencillos y humildes, y cercano con quienes sufría, especialmente sensibilizado con la trata de blancas y los inmigrantes.

D. Javier también glosó su persona, que expresaba de forma sencilla en su modo de vida con la que afirmaba que ‘en la vida y en la muerte somos del Señor’. “A mi me parece que cuando la experiencia cristiana es verdadera va acompañada de algunas cosas que es muy fácil reconocer en él. Una la sencillez. Uno es lo que es y no pretende ser más que lo que es. Entonces, uno puede tener cualquier misión en la vida, cualquier tarea, y dar gracias y vivirla con gusto y con gozo. Y una puede llegar a ser rey y ser rey con gusto, con gozo. Me decíais alguno de vosotros que unos pocos días antes de su muerte había celebrado el día nacional con toda naturalidad cuando él estaba ya extraordinariamente cansado y tal vez consciente de que llegaba o se aproximaba el fin de sus días. Esa sencillez, ese vivir la vida con naturalidad sin pretender nada ni de los demás, ni de uno mismo, sino servir como un trabajador humilde y sencillo en la viña del Señor es un signo de Dios”, afirmó nuestro arzobispo en su homilía (Homilía de D. Javier en este enlace).

En el mismo día en que se cumplían 25 años de su fallecimiento, el pasado 31 de julio, Mons. Martínez expresaba su deseo para que un día si Dios quiere la Iglesia abra su proceso de beatificación. Motril fue lugar de acogida en los tiempos de vacaciones de los reyes Balduino y Fabiola, y a quienes los motrileños se sentían unidos. El rey Balduino fue un hombre de gran fe católica , que renunció al trono durante 24 horas para no firmar la ley de aborto en su país. Hoy, numerosas personas piden el inicio de un proceso de beatificación del rey Balduino.

Balduino I de Bélgica nació en Stuyvenberg en 1930. Hijo primogénito de Leopoldo III, durante la Segunda Guerra Mundial fue deportado a Alemania junto con el resto de la familia real belga. Acabada la guerra, vivió el exilio en Suiza hasta que su padre, Leopoldo III, fue coronado de nuevo rey de Bélgica en 1950; abdicando un año más tarde en su hijo Balduino.

Como monarca tuvo que enfrentarse a las tensiones nacionalistas entre flamencos y valones en su país, así como a la violenta descolonización del Congo en 1960. Su matrimonio con la española Fabiola de Mora y Aragón no tuvo descendencia por lo que, a su muerte, le sucedió su hermano Alberto II, quien previamente ya le había sustituido en la jefatura de Estado belga en 1990 cuando la tramitación de la ley sobre el aborto entró en discrepancia con sus creencias católicas. El rey Balduino I murió en “Villa Astrida”, su residencia vacacional en Motril, el 31 de julio de 1993.

Escuchar la homilía de Mons. Javier Martínez