Bakhita significa afortunada

Y a pesar de todo, te sientes afortunada.

Sí, Bakhita que significa afortunada, te puso aquel amo que te compró, pues tú, ni tu nombre conocías. Aquel nombre sería imagen de tu destino.

Y a pesar de todo, te sientes afortunada.

Cargada de dolor y hecha esclava, bella niña del Sudán. Tu vida está hecha de dolor

Aunque duro fue tu sufrir, mayor fue tu corazón hecho de amor y compasión para con el hermano y eso te hizo, grande en la pequeñez.

Poco a poco tu historia, de dolor y sufrimiento, fue siendo camino para encontrar a aquel Divino Patrón que te dio la libertad para toda la eternidad.

Y a pesar de todo te sientes afortunada, y con cuantas ansias rezabas por los que te torturaron y trataron tan injustamente, porque gracias a ellos llegaste a conocer al Señor de tu vida y te hiciste cristiana. Decías con tanta dulzura que besarías sus manos, aquellas mismas manos que te abofetearon. Este es su gran testamento de perdón y amor.

Y a pesar de todo, te sientes afortunada.

Y tu corazón misionero, ardía en deseos de querer volar hacia tu gente a predicar a todos a viva voz su bondad y su gran amor. Cuantas almas podría conquistar para El, si ella pudiese volver a su tierra.

Y a pesar de todo, te sientes afortunada, porque para ti la verdadera fortuna ha sido conocer, amar y servir a Dios. Conocerle por un camino duro, lleno de espinas pero que ha encontrado la belleza de la flor en el rostro misericordioso de Jesucristo.

Tu historia Bakhita, es la historia de un continente, tan cercano físicamente y a veces tan lejano en el corazón. Es la historia de tantos que dejándolo todo, sometidos , esclavizados y olvidados cruzan cada día las fronteras buscando una vida mejor y aún en medio de la desesperación se sienten también afortunados.

Pero al mirarte esta noche y contemplar tu imagen, que nos habla de tu historia, verdaderamente podemos decir que hoy los afortunados somos nosotros.

Afortunados por tenerte en el cielo, porque formas parte de la belleza y hermosura de nuestra madre la Iglesia.

Afortunados porque en tu ejemplo nos das ánimo y esperanza en los avatares de cada día, porque nada son los sufrimientos si son ofrecidos con amor al Señor.

Afortunados por tenerte como te llamó el Papa San Juan Pablo: Nuestra hermana universal.

Afortunados porque desde ahora, tu imagen nos recordará tu vida de santidad y será estímulo para seguir caminando por los caminos de la fe.

Ojalá que aprendamos de ti, que descubramos la sencillez y verdad que envolvió tu vida. Que tengamos un corazón tan limpio como el tuyo, que solo albergue caridad y perdón.

Para que en medio de nuestros sufrimientos y dolores, teniéndole a El como único Señor, podamos decir: Y a pesar de todo nos sentimos afortunados.


Iglesia de Santa Josefina Bakhita