La Policía Local celebra su patrón, los Santos Ángeles Custodios, con una misa en el Sagrario presidida por Mons. Martínez

La Policía Local ha celebrado esta mañana la tradicional Eucaristía en conmemoración a su patrón, los Santos Ángeles Custodios, presidida por nuestro Arzobispo, Mons. Javier Martínez, en la que se han congregado en la parroquia del Sagrario de la Catedral los miembros de la policía municipal de Granada, acompañados por sus familiares y con la presencia de las autoridades municipales.

El Sagrario de la Catedral ha acogido esta mañana la Eucaristía en conmemoración a los Santos Ángeles Custodios, patrón de la Policía Local, en la que han participado los miembros de este cuerpo municipal en Granada acompañados por sus familiares y con la presencia de las autoridades municipales. Previo saludo y formación en la Plaza Alonso Cano, la Misa ha sido oficiada por nuestro Arzobispo. Mons. Javier Martínez, y concelebrada por el párroco del Sagrario, D. Juan Gutiérrez.

Durante su homilía, Mons. Martínez, definió el trabajo de la policía como un ministerio dedicando palabras de afecto y elogio a su labor y espíritu de servicio en nuestra diócesis:

“Vuestro servicio a veces se tropieza a veces con las miserias del ser humano de maneras muy crudas, que en medio de todos sepamos ser fuente de una humanidad buena. La tarea más importante para vosotros, para todos, para cada uno de nosotros, estemos donde estemos, y tengamos en la sociedad la misión que tengamos, ser una presencia buena que invita justo a la humanidad a ser mejores, a vivir mejor, a ayudarnos más unos a otros, a ser más hermanos y menos competidores en todos los sentidos”, afirmó.

Durante su intervención Mons. Martínez también elevó una súplica a Dios ante la situación desafiante que vive el conjunto de España en estas últimas semanas invitando a los cristianos y personas de buena fe a la oración y a ser instrumentos de amor para el prójimo.

“Debemos pedirle al Señor que nos de luz, que nos de sabiduría, que nos de fortaleza, que nos de claridad de juicio en la mente, que nos de amor a los hombres y la paz a pesar de todas las mezquindades, ser en medio de todo constructores de una humanidad buena, constructores de paz”, resaltó.