La Diócesis garantiza restauraciones seguras

Varios controles para evitar intervenciones fallidas. Solo aquellas personas con titulación pueden restaurar imágenes.


La Diócesis de Córdoba cuenta con un protocolo para llevar a cabo la restauración y ejecución de imágenes. Cada intervención debe ser aprobada tras seguir un proceso de verificación por parte del departamento de gestión de patrimonio o del departamento técnico. Cada intervención solo será aprobada tras la aportación de un informe técnico y tras comprobar la ideoneidad del restaurador.

En primer lugar, tiene que existir una solicitud por parte del párroco, el currículum de la persona que va a llevar a cabo la restauración y un informe técnico sobre el proyecto que contenga una memoria sobre qué se va a hacer.

Toda esta documentación debe ser aportada a la Vicaría General. Desde aquí, si los bienes que se quieren restaurar son bienes muebles, toda la información se remite al Departamento Técnico, que estudiará si el informe aportado es favorable o desfavorable. Del mismo modo, si los bienes que se quieren restaurar son inmuebles, es el Departamento de Gestión de Patrimonio el que determina si la documentación es correcta o no.

Solo aquellas personas que estén cualificadas con una titulación de restaurador pueden intervenir en el proceso de reparación de una imagen. En caso de que la pieza que se quiera restaurar sea contemporánea neobarroca, la restauración de la representación pueden realizarla imagineros.

Cuando la imagen que se desea restaurar pertenece a una cofradía, esta solicitud de restauración debe estar aprobada en la asamblea de la corporación. Una vez aprobada, el acta que lo determine debe ser entregada junto con la solicitud del Hermano Mayor y al Consiliario, además de toda la información requerida en los demás procesos de restauración. Una vez terminado el proyecto, hay que aportar informe técnico.