Mons. Gil Hellín consagra el templo de la Inmaculada Concepción de Santiago y Zaraiche de Murcia

Tras ocho meses de obras, los vecinos de Santiago y Zaraiche de Murcia ya disfrutan de su reformada parroquia, que el pasado viernes fue consagrada por el Arzobispo emérito de Burgos, Mons. Francisco Gil Hellín.

El acto comenzó con unas palabras del párroco de la Inmaculada Concepción, Ginés Acosta, contando la historia vivida antes y durante la reforma, y con la entrega de las llaves del templo a Mons. Gil Hellín, en representación del Obispo de Cartagena, para que tras la consagración pudieran “celebrarse en el templo los Divinos Misterios y los fieles de esta parroquia puedan sentirse aquí como en la antesala del templo celestial donde junto con los ángeles y santos se alaba eternamente la gloria de Dios”.

A continuación, Mons. Gil Hellín asperjó el templo así como a los allí presentes. En su homilía recordó que esta comunidad parroquial de Santiago y Zaraiche “ha estado, de alguna manera, como los israelitas, sin el lugar adecuado para escuchar la palabra de Dios por un tiempo, para celebrar los sacramentos y vivir el ministerio de la caridad” pero ya tienen su iglesia restaurada y embellecida para realizar su misión. “Es un día para todos los parroquianos de gran alegría y también para la Diócesis”, dijo Mons. Gil Hellín.

Después se realizaron el resto de signos para la consagración parroquial: el Arzobispo ungió con el Santo Crisma el altar y las cruces de las paredes laterales de la nave principal; los seminaristas pusieron sobre el altar un brasero donde Mons. Gil depositó el incienso con el cual el párroco de la Inmaculada Concepción incensó el templo; los feligreses de la parroquia vistieron el altar y lo decoraron con velas y flores; y por último, se dio luz a la iglesia con el encendido de las velas del altar, así como de las cruces laterales. Tras la realización de estos símbolos, continuó la Eucaristía.

 

Una renovación integral

El arquitecto Juan de Dios de la Hoz ha sido el encargado de dar esplendor a la iglesia de la Inmaculada Concepción que cuenta con alrededor de 6.000 fieles. La fachada, que data de los años 70, es lo único que se ha conservado en esta renovación del templo, en la que se ha mejorado todo el interior de la iglesia de nueva planta, anteriormente de estilo barroco.

El proyecto de reforma tuvo un paréntesis ante los terremotos de Lorca y fue retomado con un presupuesto mucho más ajustado en julio de 2016, dando comienzo las obras que finalizaron el viernes pasado con la consagración del templo parroquial.

El interior de la parroquia se distribuye en una única nave central, con bóveda de viga vista en madera, muy luminosa gracias a las ventanas laterales y paredes. El presbiterio lo preside la imagen de la titular, la Inmaculada Concepción.