Monseñor Zorzona Boy bendice el Centro "Madre Teresa" de Cáritas diocesana

En la tarde del martes 28 de noviembre, Monseñor Rafael Zornoza Boy, obispo de Cádiz y Ceuta, ha bendecido el Centro “Madre Teresa” que Cáritas Diocesana de Cádiz pone en marcha en la ciudad de San Fernando. Este nuevo centro acogerá el proyecto “Luz y Sal” para personas sin hogar que hasta el momento Cáritas Diocesana estaba desarrollando en la ciudad de Cádiz.

Al acto de bendición, presidido por Monseñor Zornoza, asistieron, entre otros, representantes políticos de las administraciones públicas colaboradas con el Programa Diocesano para Personas sin Hogar, la alcaldesa de San Fernando, Patricia Cavada; Francisco Holgado, de la Sociedad de San Vicente de Paúl; la directora de Cáritas Diocesana, María del Mar Manuz; el delegado episcopal, P. Alfonso Gutiérrez; el secretario general, José María Espinar; representantes del clero de la ciudad; voluntarios de Cáritas en las parroquias y el equipo de voluntarios y trabajadores de los proyectos de personas sin hogar en Cáritas Diocesana.

Tras la bienvenida y saludo del delegado episcopal, Alfonso Gutiérrez, la directora diocesana presentó a los asistentes la trayectoria del proyecto “Luz y Sal” que comenzó su andadura en Cádiz y ahora retoma su actividad promocional a favor de las personas sin hogar en San Fernando.

Por su parte, el obispo diocesano dio las gracias a los voluntarios de Cáritas por su esfuerzo para sacar este proyecto adelante y al Ayuntamiento de San Fernando por su disponibilidad durante todo el proceso. Asimismo, deseó que el Centro ‘Madre Teresa’ sirva para “salvaguardar la dignidad y los derechos de las personas sin hogar y les devuelva a un mundo de posibilidades”.

“Luz y Sal”

El proyecto “Luz y Sal” para personas sin hogar es un dispositivo socioeducativo que funcionará en régimen de centro de día y que estará coordinado con el resto de los recursos que tanto Cáritas como otras entidades públicas y privadas tienen para trabajar con este colectivo.

Este proyecto surge tras la evaluación cualitativa del anterior proyecto diocesano dirigido a la atención de personas en situación de sin hogar “Luz y Sal” que se inicia en 2008. El objetivo de este proyecto es generar un proceso de acompañamiento personal que contribuya positivamente al camino de normalización social de aquellas personas en situación de sin hogar que manifiesten deseo de cambio situacional. Dicha evaluación se realiza en 2015 en la cual se trataba de optimizar los recursos del proyecto, introduciendo las mejoras pertinentes y poder de esta manera, mejorar la calidad del acompañamiento ofrecido a las personas participantes en el proyecto.

Las actividades principales que se llevarán a cabo, a través de su equipo multidisciplinar de voluntarios y trabajadores, están encaminadas a la búsqueda personal del sentido de la vida y de lograr la vida autónoma al final de un proceso de trabajo donde primará la atención personalizada e individualizada y en la que las personas sin hogar podrán participar en talleres socioeducativos, actividades culturales y de capacitación laboral.

Este proyecto beneficiará a personas que sean derivadas desde los Servicios Especializados de Acogida y Atención que están adscritos al Programa Diocesano para Personas sin Hogar de Cáritas Diocesana de Cádiz, tras un diagnóstico social y primer acompañamiento profesional.

Han de ser personas decididas a iniciar un proceso de cambio y mejora personal, que se comprometan formalmente y que se encuentren en la situación de vivir en centros de alojamiento temporal.

Para llevar a cabo el proyecto contamos con un acuerdo de colaboración con la entidad San Vicente de Paul para usar las instalaciones del albergue Hogar Federico Ozanam.

En definitiva, este recurso permite dar oportunidades y esperanza a una media de 25 personas al año, que decididamente quieran apostar por recuperar la parte de dignidad que han dejado en la calle.

Esta labor es posible gracias a la financiación del Ministerio de Sanidad, Políticas Sociales e Igualdad, la Diputación de Cádiz y de los fondos propios que aporta Cáritas Diocesana.