Un año de donación de gracia y de crecimiento en la fe

Cientos de fieles fueron testigos de la apertura del Año Jubilar Diocesano, en una ceremonia presidida, en la Catedral de Cádiz, por el Obispo de Cádiz y Ceuta, Mons. Rafael Zornoza Boy, que estuvo acompañado por varios obispos de otras diócesis andaluzas, el obispo emérito de Cádiz y Ceuta, Mons. Antonio Ceballos Atienza, y una gran representación del clero diocesano.

En este inicio de la conmemoración de los 750 años del traslado de la sede episcopal de Medina Sidonia a Cádiz, Mons. Zornoza manifestó que “celebrar la existencia de la Diócesis es reconocer que pertenecemos a la Iglesia Católica, y que la misma fe, esperanza y caridad han permanecido entre nosotros y se ha multiplicado de generación en generación, en fidelidad al magisterio y al sacramento que nos da la gracia del cielo y a la misión de la Iglesia”.

En cuanto a la forma de vivir este Año Santo, el obispo diocesano aseguró que “nuestra responsabilidad es profundizar cada día en el seguimiento del Señor para ser discípulos y apóstoles. Nuestra conversión en este Año Jubilar es volvernos a Cristo, y por Él al Padre, renovando la fe y viviéndola con una total entrega. Estamos llamados en este Año Santo a entrar en una corriente de gracia de un nuevo Pentecostés para dar testimonio de Jesús”.

Asimismo, el prelado afirmó que la celebración de este Jubileo “es una fiesta para la Iglesia, un tiempo de gracia que tiene como objetivo bendecir al Señor por nuestra fe, acrecentar nuestra pertenencia a la Iglesia y acercarnos más al Señor. Hemos de promover la espiritualidad de la comunión. No se trata de que la Iglesia tenga una misión, sino de que la misión de Cristo tiene una Iglesia”.

El Papa Francisco ha concedido la gracia de un Año Jubilar Diocesano que se extenderá desde este momento hasta el 14 de septiembre del 2018.

A partir de ahora, arranca un año lleno de actos, celebraciones, exposiciones, conferencias... Para ello, se ha confeccionado un programa con el que se pretende que sea un año de gracia y que sirva para impulsar la diócesis de una forma espiritual y pastoral.

El 1 de octubre se hará lo propio en la Catedral de Ceuta para celebrar los 600 años de la creación de esta diócesis. Así, se podrá ganar la indulgencia del Año Jubilar tanto en la Catedral de Cádiz como en la de Ceuta.