Comienzan los actos de conmemoración por los 400 años de los Agustinos en Cádiz

La Comunidad de los Agustinos de Cádiz abre las conmemoraciones de este IV Centenario con una Misa solemne de Acción de Gracias en la Parroquia de San Agustín, presidida por el Prior Provincial, Agustín Alcalde, el próximo sábado 22 de abril a las 20.00 horas.


En las semanas siguientes, los Agustinos ofrecen a la ciudad de Cádiz un ciclo de conferencias que, bajo el título Los Agustinos y Cádiz, una amistad de 400 años, ilustrarán la historia y la espiritualidad de la Orden de San Agustín.

Así, las primera de la ponencias, que se celebrarán a las 19.30 horas, en la Asociación de la Prensa de Cádiz, será el 27 de abril, y estará a cargo del Catedrático de Historia, Manuel Bustos, que hablara de los Primeros tiempos de los Agustinos en Cádiz: las claves históricas. Por su parte, el agustino Santiago Isunza disertará, el 4 de mayo, sobre San Agustín, amigo y compañero de inquietudes y búsquedas.

La llegada de los Agustinos a Cádiz
A raíz de los descubrimientos y exploraciones del siglo XVI, había resurgido con fuerza el impulso misionero. Los agustinos españoles y portugueses se habían lanzado a América y al extremo Oriente. Un cuadro del siglo XVI representa con alas a los siete primeros misioneros agustinos que pisaron América. Los Agustinos habían nacido, efectivamente, para volar adonde la Iglesia los necesitara. América esperaba una gran aventura: la defensa de los indígenas, el aprendizaje de sus lenguas, la redacción de catecismos, la apertura de hospitales y centros educativos, la construcción de acueductos…

México, Perú, Colombia, Chile… ¡Y también Filipinas! Varios Agustinos habían acompañado el viaje de Legazpi de 1575. Entre ellos se encontraba el geógrafo Andrés de Urdaneta. Las rutas descritas por él fueron guía de navegación para los tres siglos siguientes.

Así, los Agustinos acuerdan fundar un convento en el puerto de Cádiz. Necesitaban aquí un punto de apoyo para el embarque de “las divisiones” que partían para el Nuevo Mundo. Año 1593. Un “devotísimo de San Agustín”, el Sr. Felipe Boquín de Bocanegra, Regidor que entonces era de esta ciudad, procura “a costa de su caudal…un pedazo de sitio y casas que tenía en la Plaza de la Candelaria”. Circunstancias de la vida y la invasión de las tropas inglesas hacen que las justas pretensiones de los Agustinos resulten estériles. Había que esperar mejores tiempos. ¡Y los tiempos llegaron!

De esta manera, llega el voto favorable en el año 1617. Hechas de nuevo todas las gestiones, el Capítulo Provincial de los Agustinos está reunido en Sevilla. La buena noticia es el despacho favorable del rey sobre la fundación de Cádiz. Después de la experiencia fallida de 1593, el provincial Fray Pedro Ramírez sale del capítulo y se viene a Cádiz a “tratar de la fundación”. Se reúne el Consejo pleno de la ciudad al que asisten 22 regidores; se lee ante ellos la provisión o licencia real. Emiten todos su voto favorable, y la fundación se proyecta “en conformidad con lo dispuesto años antes por el Sr. Boquín de Bocanegra”. Falta solo la autorización “del diocesano”. El “diocesano” dice que escojan cualquier otro punto, no el de Candelaria. Y el sitio que se designa es la plazuela de Pedro Vidal, hoy Plaza de San Agustín. En 1647, está escrito en el frontis de la entrada principal de la iglesia, la construcción del monasterio y de la iglesia había terminado.

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