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"Queremos despertar en los niños el deseo de ser misioneros"

El próximo sábado 28 de enero Conil se prepara para recibir a cientos de niños de la diócesis que van a participar en el XXV Encuentro de Niños y Festival de la Canción Misionera. Para conocer un poco mejor en qué consiste este acontecimiento y cómo se está preparando hemos hablado con dos de las catequistas que están organizando este encuentro, Catalina Carrasco y Antonia Quintero.

¿Cómo se ha preparado este encuentro en Conil y qué actividades se van a desarrollar?

A día de hoy estamos ultimando detalles. Pero desde enero de 2016, cuando se nos anunció que seríamos nosotros los encargados de hacer posible el encuentro de 2017, no hemos tenido sino mucha ilusión, energía y sobre todo ganas de dar lo mejor que tenemos. Aunque eso no nos ha librado de tener nuestras dificultades, cuando pensábamos en la capacidad de los niños de ponerse en el lugar de otros como ellos, cogíamos impulso y “pá lante”, como tantas veces hemos dicho.

Para poder preparar algo hace falta gente que piensen y sobre todo sientan como nosotros, así que se formó una comisión: “El grupo de animación” que hemos sido los encargados de preparar cada detalle del encuentro, y que consistirá en varios momentos:
- Recepción de los participantes.
- Eucaristía: Comienzo de la jornada.
- Yincana por el casco antiguo de Conil.
- Festival de la canción misionera.
- Merienda de despedida.

Además, se celebrara el XXV aniversario de la Infancia Misionera.

¿Cuál es el objetivo y qué se pretende con el Encuentro de Niños y el Festival de la Canción Misionera?

El objetivo principal es “despertar en los/as niños/as el deseo de ser misioneros/as”.
Esto no significa que se tengan que ir a otro país o continente, sino que desde donde están ellos, intenten mejorar dentro de sus capacidades, la situación de los/as demás niños/as del mundo.

También rezar por los/as niños/as del mundo. Para ello formarán cada uno, durante la yincana, su rosario misionero que se llevarán a casa y podrán rezarlo de forma especial.

Por otro lado, interactuar con otros/as niños/as, para que entiendan que todos somos iguales y no importa de dónde seamos.

Además, queremos enseñar a los mayores a ver el mundo de otra forma. Ese día de convivencia entre los niños, los adultos (que habrá un número importante de participantes) podrán observar que el mundo puede ser muy distinto y que con pequeños gestos se puede cambiar el planeta.

¿Cómo explicáis a los niños qué es la Infancia Misionera y por qué se ha elegido el lema “Sígueme”?

Lo único que los/as niños/as tienen que entender con respecto a la Infancia Misionera es que a ti no te cuesta nada, para ellos es una riqueza. ¿Qué te gustaría que hicieran los demás por ti si estuvieras tú en esa situación? Pues hazlo. Ponerlos en la situación de los otros es la mejor manera de explicarles a los/as niños/as que ellos son misioneros/as.

El lema no es escogido por nosotros, sino que nos es dado por la OMP. Y está dentro de la etapa del recorrido misionero propuesto para los años 2015-2018. En el 2015, el lema fue “Yo soy uno de ellos”. En el 2016 fue “Gracias”, y este año el lema es “Sígueme” donde se intenta que los/as niños/as sigan el ejemplo de Jesús a través de nuestra escuela de Infancia Misionera.

¿Qué respuesta habéis tenido de los niños y qué inquietudes tienen ellos en cuanto a la Infancia Misionera y a la labor de los misioneros?

Aún no sabemos los/as niños/as que participarán en el encuentro, pues las distintas parroquias y grupos tienen que confirmar. Aunque nuestro grupo está ilusionado y animado para participar en el encuentro y la respuesta ha sido muy generosa por parte de todos.

En cuanto a las inquietudes de los/as niños/as con respecto a la Infancia Misionera y la labor de los misioneros, podemos decir con certeza que se quedan muy asombrados cuando ven niños de otros países que son de sus mismas edades y que no tienen nada o casi nada para vivir, que trabajan y que no van a la escuela. Se preguntan con sinceridad qué pueden hacer ellos. Se conciencian que son capaces de cambiar el mundo y son generosos, muy generosos, y todos quieren ser misioneros. Así, que trabajar desde casa, aunque ellos quieran dar más, es una tarea que la toman con ilusión y sobre todo con un compromiso serio, pues desde ese momento ELLOS SON MISIONEROS.