El Almanzora peregrina al Saliente en la festividad de la Inmaculada

Las campanas de la Loma de Albox repicaban a gloria desde las primeras luces del día de la Purísima. Un gran cartel recibía a los peregrinos albojenses, de Serón, de Tíjola, de Albánchez, de Purchena, de Cantoria... En la Iglesia Parroquial de la Concepción, tras las palabras de bienvenida del párroco, daba comienzo una catequesis popular impartida por los párrocos de Serón y Purchena.

Mientras, el resto de presbíteros confesaban a numerosos fieles en la capilla del Santísimo. Pasado el mediodía, varios autobuses y vehículos particulares se encaminaron hacia el Santuario Diocesano de Nuestra Señora del Saliente. Acogidos por un espléndido sol, el templo era incapaz de acoger a la tromba de fieles que anhelaban saludar a la "Pequeñica".

El periodista albojense, Antonio Pardo, proclamó un encendido discurso de bienvenida, mezclando oraciones con noticias sobre el devenir histórico del Santuario.

A continuación, se celebró la santa Misa, cantada por el Coro Parroquial de la Concepción. En su homilía, el rector del Santuario, Rafael Zurita, destacó el gozo de acudir a encontrarse con la Virgen tras haber acudido al sacramento de la reconciliación y en buena hermandad. Concelebraron los párrocos de Tíjola, Silverio Sánchez; de Cantoria, Francisco Ruiz; de Purchena, Felipe de Mendoza; de Albánchez, Rubén Checa; de Serón, Alberto Murillo y la Loma de Albox, Antonio Saldaña.

Los monaguillos de la Concepción sirvieron el altar. Tras la celebración eucarística, una animada convivencia discurrió en los salones del Santuario, compartiendo cantos y viandas.

Finalizada la comida fraternal, los peregrinos retornaron a la iglesia del Santuario. En nombre de la Rectoría, Rafael Granados agradeció la presencia de tantos peregrinos en una fecha tan importante y los emplazó a reunirse de nuevo el veintiuno de marzo por la conmemoración del V Centenario de Santa Teresa de Jesús.

Bajo la dirección del párroco de Purchena, se pronunció una oración de consagración a María y se cantó la Salve. La visita al camarín de la sagrada imagen concluyó esta peregrinación a Nuestra Señora del Saliente.