Jornada Pro Orantibus

Mensaje del Obispo de Málaga y presidente de la Comisión Episcopal de Vida Consagrada, Jesús Catalá, con motivo de la Jornada Pro Orantibus, Día de la Vida Contemplativa.

En la solemnidad litúrgica de la Santísima Trinidad, misterio central de la fe y de la vida cristiana, celebramos la Jornada Pro Orantibus, recordando a quienes Dios ha llamado a la vida contemplativa para consagrar su vida en el silencio de los monasterios. Los monjes, las monjas y las personas de vida

eremítica ofrecen su vida en alabanza continua a la Santa Trinidad e interceden por la Iglesia y por el mundo; son como velas que arden ante la presencia del Señor dándole gracias y rezando por todos.

Al coincidir con el Año Jubilar Teresiano, los obispos españoles hemos propuesto como lema de la Jornada una exhortación que santa Teresa de Ávila decía a sus monjas: «Solo quiero que le miréis
a Él». Contemplar a Cristo implica una doble peregrinación en la espiritualidad de Teresa de Jesús, expresada en uno de sus poemas que lleva el título: «Alma, buscarte has en Mí».

Esta misma invitación de la gran santa contemplativa va dirigida también a todos nosotros. Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre (cf. Misericordiae vultus, 1). En esta Jornada damos gracias en primer lugar a Dios por el inmenso don de los contemplativos; y agradecemos a todas las personas que viven su consagración en los monasterios su oración, su presencia callada entre nosotros, su dedicación

a las cosas de Dios, su trabajo y su apoyo a esta sociedad, tan necesitada de transcendencia.

Pedimos por ellos, para que permanezcan fieles a la llamada del Señor en la vida contemplativa.