'En camino hacia el sueño misionero de llegar a todos (EG 31)'

Carta del obispo de Jaén, Mons. Amadeo Rodríguez

Queridos sacerdotes, queridas comunidades parroquiales:

Cuando se va a cumplir un año de mi llegada a la Diócesis para ser vuestro obispo, lo que siento en estos momentos es una profunda acción de gracias al Señor por estar entre vosotros. No quiero hacer ninguna valoración de este tiempo, porque, como muy bien sabéis, el único capaz de hacer valoraciones espirituales y pastorales sin equivocarse es Jesucristo, el Buen Pastor. Pero sí puedo decir que me he afanado por conocer esta bendita tierra del Santo Reino, y he puesto todo mi empeño en participar con vosotros en convocatorias, encuentros, celebraciones, etc. Todo esto me está permitiendo tener un contacto humano, espiritual y pastoral, para conocer, la geografía giennense y, sobre todo, a muchas personas y realidades de nuestro contexto social y religioso. Es verdad que aún me queda mucho por conocer, pero todo se “andará”, y nunca mejor dicho.

En todos mis contactos he procurado mirar a fondo, para hacerme una idea exacta de cuanto iba descubriendo. Os puedo decir que siempre he procurado que fuera una mirada benévola como la del Señor. Y para lo que no me pareciera tan bien, espero que el Señor me permita ir dando los pasos que haya que dar en lo que necesite alguna intervención del Obispo. Este año me tocaba ponerme al frente de la vida de la diócesis y he procurado que nada rebajara mi ritmo de trabajo: han sido muchas las realidades que han sido animadas, y otras han seguido su ritmo por sí mismas, lo que significa que he venido a una Iglesia en marcha, en la que cada cual sabe lo que tiene que hacer.


Ha habido, a lo largo de todo este año, una tarea en la vida de nuestra Diócesis a la que había que animar a los más posibles, y que se ha ido realizando por muchos, según el plan previsto, en un laborioso y fecundo trabajo en grupos de reflexión, que se formaron en arciprestazgos y parroquias. Me refiero a la propuesta que nos hizo nuestro Plan Pastoral, que tiene por título “En camino hacia el sueño misionero de llegar a todos”. En una carta que os escribí con el mismo título, os di las claves para situarnos en lo que se nos pedía, y en una segunda publicación se nos dieron las pautas para un trabajo en común, en el que hacer aportaciones para la reforma espiritual y pastoral de la vida de la Iglesia Diocesana.

Me consta que sois muchos los que habéis participado y, por tanto, los que estáis en disposición de responder con creatividad pastoral a la consulta que se nos hacía. Vamos hacia un proyecto Pastoral Diocesano, pero queremos que sea el proyecto de todos. De vuestro trabajo constante, fruto de una sólida espiritualidad eclesial en clave sinodal, van a salir riquísimas reflexiones y propuestas suficientes para poder tejer un proyecto que nos lleve por un camino pastoral común en los próximos años. Os prometo que también el desarrollo del Plan Pastoral será de todos en su fondo y en sus iniciativas.
Como sabéis por experiencia, está llegando la conclusión de los trabajos de reflexión y de propuestas que se nos pedía. Un equipo de cristianos voluntarios está recogiendo y dándole unidad al rico y abundante material que se está recogiendo, y que será la fuente principal de una Asamblea Diocesana y, con posterioridad, de nuestro definitivo Plan Pastoral de los próximos cuatro años. Con todo lo que ahora se recoja y debidamente se ordene, según un esquema previsto, se hará un documento en el que se va a trabajar en la Asamblea Diocesana que he convocado para valorar, enriquecer y priorizar ACTITUDES, LEMA GENERAL, OBJETIVOS PREFERENTES, LINEAS FUNDAMENTALES DE ACCIÓN Y ACCIONES CONCRETAS. LA ASAMBLEA DIOCESANA, en la que participaran laicos, religiosos y sacerdotes, previamente elegidos, y que tendrá lugar, D.m., el sábado, día 17 de junio, en el lugar y horario que se indicará.

Previamente se os va a invitar a una Asamblea Arciprestal, que se convocará en cada Arciprestazgo en la primera quincena de junio, y en la que podéis compartir entre vosotros la experiencia vivida, y también para que la conozcan los que no pudieron participar por las razones que fueren. En esta Asamblea se elegirán también los representantes arciprestales que participarán en la Asamblea Diocesana.

Os invito a acoger esta invitación. Estoy convencido de que es bueno para la Iglesia diocesana, que quiere contar con todos en “el camino misionero de llegar a todos”.

Con mi afecto y bendición.

+Amadeo Rodríguez Magro
Obispo de Jaén