“Contigo somos una gran familia”

Carta del Obispo de Huelva, Mons. José Vilaplana Blasco por el Día de la Iglesia Diocesana 2016

Mis queridos hermanos y hermanas:

El Día de la Iglesia Diocesana pretende ser una contribución más a vigorizar nuestro sentimiento de pertenencia a la misma. Todos formamos parte de la Iglesia universal, pero pertenecemos concretamente al Pueblo de Dios en el seno de una comunidad diocesana, de una iglesia particular, en este caso la de Huelva, que es en la que habéis nacido a una nueva vida por el bautismo, que os ha insertado en Cristo en esta Iglesia diocesana que peregrina en nuestra tierra. Esa comunidad es en la que se nos anuncia el Evangelio, para que todos participemos de aquella riqueza que aporta a la Iglesia el seguimiento de Jesucristo, a quien, contando con nuestra pobreza, testimoniamos en esta sociedad onubense.

No nacemos ya cristianos por el hecho de pertenecer a una familia cristiana o por vivir en una sociedad de cultura cristiana. Nos hacemos cristianos cuando, por la gracia de Dios, nos incorporamos a Cristo y a su Iglesia. Llegamos a ser cristianos porque Dios nos otorga la posibilidad de recibir los sacramentos y ser iluminados por su Palabra, que es luz en nuestro camino. La Iglesia como madre nos gesta en su seno y nos cuida y alimenta para que lleguemos a ser auténticos discípulos de Cristo. Por eso la respuesta de los miembros de la Iglesia, aunque ha de hacerse en comunidad, ha de partir de una respuesta personal, consciente y animada por el Espíritu Santo que se nos ha dado. Con esa fuerza se explica la contribución de todos los miembros de la diócesis, a través de nuestras parroquias, nuestras asociaciones y movimientos diocesanos, a través de tantas realidades pastorales de la Iglesia onubense, que quieren dar respuesta a la transmisión, celebración y testimonio de la fe. Somos una gran familia que se construye con el «Sí» de cada uno.
Contigo acompañamos en el aprendizaje del amor de Dios a nuestros hermanos, en la iniciación cristiana de los más pequeños y en la formación permanente de los adultos. Contigo, celebramos la presencia de Cristo en nuestras vidas. Contigo, servimos a las personas, especialmente a los más pobres, para lograr prosperidad en educación, salud y trabajo, de acuerdo con la dignidad de toda persona humana. Por eso quiero dar gracias a Dios por ti, por cada miembro de esta Gran Familia que es nuestra Iglesia Diocesana, porque, a través de vuestra colaboración y, con la gracia del Señor, hacéis presente a Cristo, vida nuestra, en la Huelva de hoy.

Con afecto os bendigo.

+José Vilaplana Blasco

Obispo de Huelva