La comunidad diocesana despide a las Capuchinas de San Fernando

Las monjas de la comunidad se trasladarán próximamente a la casa de las Clarisas Capuchinas de El Puerto de Santa María, de la misma congregación religiosa.


La avanzada edad y el estado de salud de las monjas, agravado por el lamentable estado del inmueble de la calle Constructora Naval, unido a la ausencia de vocaciones y de hermanas más jóvenes que pudieran garantizar la continuidad, gobierno y atención a las mayores, ha determinado que la Santa Sede decrete la clausura de este Monasterio Autónomo, de derecho pontificio.

Esta decisión de la Santa Sede, decretada por la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada el 6 de agosto de 2014, ha demorado hasta ahora su ejecución por dificultades de la comunidad; al tiempo que el Obispo diocesano - respetando siempre este proceso interno y sus decisiones - mediaba en nombre de las hermanas capuchinas ante dicha Congregación Vaticana para evitar la supresión, consciente del valor de la vida monástica en la comunidad eclesial y por el disgusto que supone la desaparición de un monasterio. No habiendo sido aceptada la propuesta del Obispo por inconveniente —según los criterios de la Santa Sede, expresados recientemente en la nueva Constitución Vultum Dei Quaerere sobre la vida contemplativa femenina (firmada por el Papa Francisco el 29 de junio de 2016)— la Santa Sede, para llevar a cabo la supresión del monasterio, nombró el 25 de mayo de 2015 a una Abadesa Ad Tempus, Madre Gemma Villanueva, que, siguiendo las indicaciones de Roma y con la supervisión de la Madre Federal, lleva ahora a término este proceso con todas las garantías necesarias para las hermanas de la comunidad.

Así pues, obedeciendo el Decreto de la Santa Sede, la comunidad de Monjas Capuchinas, tan conocida y querida en la ciudad de San Fernando y por toda la Iglesia diocesana, pasará a ser parte del convento del Puerto de Santa María de su misma Orden, donde han trasladado ya sus enseres. Con esta agrupación se garantiza la debida atención y el cuidado de las hermanas.

La finca en la que se ubica el Monasterio fue adquirida para la Diócesis el 28 de marzo de 1888, por el que fuera Obispo de Cádiz Mons. D. Vicente Calvo y Valero, para favorecer la constitución del Monasterio de las Monjas Capuchinas. Siendo el deseo, del actual Obispo de Cádiz y Ceuta, Mons. D. Rafael Zornoza Boy que en la ciudad de San Fernando, y en este mismo inmueble propiedad de la Diócesis, se constituya una nueva comunidad religiosa, se están realizando las gestiones oportunas con distintas Congregaciones.

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