Encuentro de Cáritas

Sesenta y nueve participantes en el Encuentro para agentes de Cáritas Diocesana.
Un total de 8 párrocos, 9 directores y 39 agentes de Cártias parroquiales (junto a 11 voluntarios y empleados) confeccionaron la reunión para Agentes de Caritas, el pasado sábado 13 de diciembre de 2008. La jornada tuvo lugar en la Casa de Oración El Pocico, de Aguadulce, bajo la presidencia del Vicario Episcopal para la Acción Caritativa y social de la Iglesia y Delegado Episcopal en Cáritas diocesana de Almería, D. Manuel Antonio Menchón Domínguez. Hizo una exposición, ofreciendo un recorrido bíblico-teológico sobre el Magisterio de la Iglesia, para entrar en las raíces y desplegar las motivaciones del voluntariado cristiano, que nace del Evangelio.

A continuación, con la ponencia desarrollada por la Directora de Cáritas diocesana, Doña María del Mar López Andrés, los asistentes tuvieron ocasión de profundizar en el perfil de los agentes, los rasgos comunes, dentro de la enorme variedad de las personas que, en su singularidad, se sienten convocadas a cooperar específicamente en el ejercicio de la caridad en la institución eclesial al servicio de los necesitados. Expuso cómo de la razón de ser y misión de Cáritas, identificada con la razón de ser y misión de la Iglesia, deriva, como consecuencia, un perfil de los agentes, en consonancia con una serie de notas, propuestas a una posterior reflexión por grupos.

Anotó que del voluntariado de Cáritas se espera que sea sensible a lo social, profundamente desprendido, acogedor de la persona, con respeto a la libertad individual, capaz de ayudar a la persona a despertar y potenciar la capacidad de ayudarse a sí misma, dispuesto a actualizar su formación, conocedor y partícipe de la identidad de la institución.

Continuó expresando que el voluntariado muestra genuinos valores en un mundo competitivo y relativista que sustituye el concepto del bien por la conveniencia o la comodidad propia; así como que el voluntariado representa un contraste en la sociedad hedonista y tendente a mercantilizarlo todo en provecho propio.

Señaló, evocando textos de documentos episcopales (“La caridad en la vida de la Iglesia” y “La caridad de Cristo nos apremia”) así como de la Encíclica “Deus Cáritas est,” los valores de voluntariado cristiano, como constitutivos de testimonio y vocación eclesial, compromiso con la irrenunciable dignidad de la persona, sentido de gratuidad en la vida y constante proposición de una mirada esencial, nada periférica sobre la realidad humana y el sufrimiento de la pobreza. Ayudar a profundizar en las causas de ésta —dijo— es tarea esencial del entrenamiento y formación de los agentes de Cáritas.

En la proposición de aspectos para el trabajo, la ponente ofreció a la reflexión, con realismo, una serie de posibles riesgos y una viva invitación a la vigilancia y la esperanza. La exposición sobre el ser y el quehacer, brindó pauta al trabajo sobre textos en un intercambio de las propias experiencias, a través de los grupos de trabajo, tratando de aplicar el horizonte expuesto, a la reflexión sobre la propia realidad en las distintas Cáritas y zonas de la diócesis.

Las aportaciones fueron recogidas para la elaboración de una síntesis que queda unida a esta reseña y posteriormente se remitirá a conocimiento general de los asistentes y de los que no pudieron asistir al encuentro.

La tarde, tras la comida fraternal, se dedicó a aspectos del funcionamiento de Cáritas, como ejercicio y servicio organizado y solvente en favor de los que sufren necesidad, dando información sobre las propuestas de directores, que han de pertenecer a la feligresía parroquial correspondiente y los arciprestazgos en los que procede realizar elecciones a representantes en el Consejo diocesano.

Como estaba previsto, la jornada terminó a las 16:30 horas del mismo sábado 13 de diciembre.

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