Curso para catequistas

Se celebró en Jaén y Linares.
La parroquia de Cristo Rey de Jaén acogió el pasado fin de semana el primer curso de formación de catequistas, organizado por la delegación episcopal de catequesis. En este encuentro han participado unos ciento veinte catequistas de la diócesis de Jaén. Este cursillo intensivo de formación pedagógica y teológica ha sido coordinado por el nuevo Delegado Episcopal de Catequesis en la Diócesis de Jaén, D. Julio Segurado Cobos. Según afirma D. Julio Segurado «en las parroquias de la diócesis no suele faltar formación de catequistas. Sin embargo, algunos párrocos y bastantes catequistas han solicitado formación catequética de tipo más práctico y pedagógico. Este cursillo de fin de semana ha querido responder a esa demanda».

El curso comenzó con la ponencia Ser y hacer catequesis hoy, a cargo del sacerdote D. Raúl Rodríguez Castillo, párroco de la Estación de Linares-Baeza. Comenzó con el análisis de la situación actual, en la que «se ha producido un cambio radical de época y por lo tanto de paradigma catequético», según afirmó este joven sacerdote. Ante esta situación es necesario pasar de la repetición a la propuesta, rompiendo con la catequesis exclusiva de conceptos y caminando hacia una catequesis más experiencial. Rodríguez destacó que los cristianos «anunciamos no un qué, sino a un quién: Jesucristo». En la segunda parte, el ponente presentó la iniciación cristiana como camino y proceso de madurez, y por tanto, como la clave para entender la respuesta que la Iglesia quiere dar a la situación actual de crisis de Dios. La cuestión principal para los catequistas, según este sacerdote, no es sólo ni principalmente transmitir doctrina, sino ante todo iniciar en el encuentro con Dios vivo en Jesucristo. Concluyó la charla con la presentación, a través de un vídeo, del nuevo catecismo «Jesús es el Señor», como modelo ideal del proceso de iniciación cristiana. A continuación de la charla tuvo lugar un trabajo por grupos y una puesta en común de las reflexiones.

La segunda ponencia de este encuentro tuvo como título El acto catequético y estuvo a cargo de D. Jesús Díez del Corral, párroco de Santa Elena. El ponente insistió en la importancia de que la catequesis sea integral, es decir, tenga las tres partes necesarias: la experiencia humana y concreta del niño, la iluminación cristiana y la expresión de la fe. Jesús Díez puso varios ejemplos y propuso realizar un ejercicio por grupos consistente en realizar una catequesis sobre la eucaristía que contara con las tres partes fundamentales del acto catequético.

El curso de formación concluyó con la tercera ponencia didáctica a cargo del Delegado Episcopal de Catequesis Julio Segurado Cobos, que tocó cuestiones prácticas de la catequesis. Segurado insistió en tres temas que son muy importantes en el desarrollo de la catequesis: la importancia de iniciar a los niños en la misa del domingo, la necesidad de implicar a los padres, y la utilización de los medios audiovisuales. Las tres ponencias de este encuentro de catequistas de Jaén y otros materiales se hallan en la web de la delegación diocesana de catequesis: www.catequesisjaen.es

El curso de formación concluyó anunciando para el segundo trimestre un curso de dinámicas de grupo para catequistas, que será desarrollado por los salesianos de la parroquia de San Juan Bosco de Jaén. Para el tercer trimestre está previsto otro curso que aborde cuestiones puntuales sobre conocimientos teológicos.

Los catequistas de Linares también han tenido un encuentro de formación que se celebró en el convento de la Consolación. Alrededor de sesenta catequistas reflexionaron sobre el tema de El despertar a la fe y la familia. El ponente fue D. Sebastián Taltavull, sacerdote de la Diócesis de Menorca, que actualmente es el director del secretariado de la comisión de pastoral de la conferencia episcopal española. Taltavull insistió en la importancia que tienen los padres para despertar en los sus hijos la fe y la dimensión trascendente de la vida. «Tanto es así –afirmó el ponente- que sin la labor familiar, toda nuestra tarea de iniciación cristiana queda frustrada, ya que la catequesis queda reducida a contactos puntuales, esporádicos con la doctrina cristiana pero no es un verdadero proceso de madurez». El ponente afirmó ante los catequistas que «los padres, tras la celebración del sacramento del matrimonio, adquieren la responsabilidad de educar a sus hijos en la fe, no pueden desligarse de ello». La reunión concluyó con trabajo por grupos y un interesante diálogo con el ponente.

Panel de Noticias

Noticias relacionadas