Inauguración de la restauración del Divino Salvador

Alocución del Cardenal Arzobispo de Sevilla, D. Carlos Amigo Vallejo.
Majestad, Señor Vicario General y Rector de este Templo del Divino Salvador, Señor Presidente de la Junta de Andalucía, Señor Alcalde de Sevilla:
 
Ante todo, queremos agradeceros, Señor, el haber querido acompañarnos en este acto inaugural de la Iglesia Colegial del Divino Salvador. Pedimos a Dios que sea Él quien bendiga y se lo premie a vuestra persona y a toda la familia real.
 
Visitáis este templo hermosamente restaurado. Un capítulo de historia antigua, maravillosa arquitectura, espléndida decoración, panteón de familia real, casa de Dios y de la comunidad cristiana. Una evangelio vivo, donde la piedra, los retablos y las imágenes hablan de Dios. Pues el templo tiene siempre, aunque en una forma arquitectónica, el significado de la presencia del Verbo de Dios, Jesucristo, en medio de su pueblo.
 
En este acto queremos agradecer y felicitar a cuantos han hecho posible esta ejemplar restauración. Al arquitecto don Fernando Mendoza Castells, y todos sus colaboradores. Al Ministerio de Cultura. Al apoyo imprescindible y eficaz que en su momento prestara el entonces Vicepresidente del Gobierno, Don Javier Arenas Bocanegra. A la Junta de Andalucía y al Ayuntamiento de esta Ciudad. A la contribución del pueblo de Sevilla, animada con enorme y generoso impulso por el abogado don Joaquín Moeckel Gil, así como a la inestimable colaboración de distintas entidades, tanto eclesiales como privadas.
 
Reconocimiento especial, en una memoria imborrable, es el que merece Don Juan Garrido Mesa, Delegado episcopal, alma y magnífico gestor de cuanto a esta restauración se refiere. A su fallecimiento, le siguió en esta importante tarea, don Francisco Ortiz Gómez, actual Rector de este templo, y que llevó con laudable y eficaz discreción la etapa final de las obras.
 
Son varios los templos que se han restaurado en estos últimos años en Sevilla: San Isidoro, San Bartolomé, San Román, San Andrés, San Vicente... El cuidado de cuanto se refiere a la conservación del patrimonio religioso y cultural de la Iglesia es un trabajo diario, en el que se necesita la colaboración de las administraciones públicas y de las iniciativas privadas.

¡Abierto por obras! Este fue el cartel que quiso poner don Juan Garrido Mesa en las puertas de este templo durante los días de la restauración. Que todos pudieran observar lo que aquí se estaba haciendo. Hoy pondremos de nuevo ese cartel, pero con alguna modificación: ¡Abierto a todos y para las obras de bien! Pues este templo ha de ser casa de oración, altar para el culto y los sacramentos, escuela de caridad, espacio para la cultura y el encuentro fraterno de cuantos hasta aquí quisieran llegar.
 
Le reitero a Vuestra Majestad, la gratitud de este Iglesia de Sevilla por esta visita al templo del Divino Salvador. También a todos los que, con la ayuda de Dios, contribuyeron a que podamos gozar de esta auténtica joya de la arquitectura religiosa sevillana.
 
Y que todo sea para gloria de Dios y de gratitud a quienes lo hicieron posible.

+ Carlos Amigo Vallejo
Cardenal Arzobispo de Sevilla

Sevilla, 22 de octubre de 2008

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