Caridad y corazón en las hermandades Destacado

Con la llegada de la Navidad, en la Archidiócesis de Sevilla se intensifica el número de recogidas de alimentos para las personas necesitadas que organizan las hermandades. Es el caso de la realizada hace dos semanas por la Hermandad del Sol en las calles del barrio del Plantinar.

La Navidad se vive en todas las ciudades de una forma singular, y en cada una de ellas existen costumbres, hábitos o elementos autóctonos. No podemos decir que la existencia de las hermandades sea algo limitado a nuestro entorno, pero su peso social es único a nivel nacional, lo que les confiere una posición privilegiada, y uno de los pilares básicos, o valores cristianos, que fundamentan a las hermandades es la caridad. Por norma general, y en la medida de las posibilidades económicas y logísticas de cada una de ellas, a lo largo de los 365 días del año las hermandades sevillanas se vuelcan en esta labor. Muchas son las fórmulas que utilizan para colaborar con las personas que más lo necesitan, bien directamente o bien en colaboración con otras entidades.

Pues bien, una de estas fórmulas -y una de las más extendidas- es la recogida de alimentos por medio de las denominadas Caravanas de Navidad. La componen varios grupos de personas con distintas funciones: llamar la atención de los vecinos por las calles, amenizar el acto, recoger los alimentos para depositarlos en los furgones, etc. Hace dos fines de semana se realizaron en diversos puntos de la provincia de Sevilla varias de estas Caravanas organizadas por las diputaciones de Caridad de las diferentes corporaciones radicadas en esos barrios. Una de ellas se llevó a cabo en barrio del Plantinar, la organizada por la Hermandad de Nuestra Señora del Sol, de la Parroquia de San Diego de Alcalá. La recogida comenzó en torno a las once de la mañana desde la plaza del Aljarafe, donde tiene su sede la hermandad.

"Cada uno aporta de lo que tiene, y no de lo que le sobra"

La ilusión, el empuje y la fuerza de los niños y jóvenes que acompañaban a la comitiva inundaron las calles del barrio de alegría y buena voluntad. Los vecinos, completamente entregados, colaboraron en la medida de sus posibilidades, bien entregando alimentos o dinero en efectivo. Nicolás González, diputado de Caridad de la hermandad, ha destacado el compromiso del barrio con los más necesitados: "El Plantinar es un barrio muy humilde, socialmente compuesto por personas de avanzada edad con bajas pensiones y estudiantes que viven de alquiler y que disponen de pocos recursos. Sin embargo -añade-, la gente está concienciada de que hay muchas personas que están atravesando momentos difíciles por culpa de la crisis, por lo que cada uno aporta de lo que tiene, y no de lo que le sobra".

Además, González afirma que "en los barrios, en detrimento del casco histórico, la colaboración es mayor. La gente se vuelca con nosotros porque existe una conciencia muy clara sobre lo que cuesta conseguir las cosas", y apostilla que "un euro no tiene el mismo valor en nuestro barrio que en el centro de la ciudad, y no hablo de valor monetario, sino de valor en el sentido del esfuerzo que requiere conseguir ese euro y las cosas que con él se pueden adquirir".

900 kilos de comida recogidos en el Plantinar

Finalmente, esta Caravana de Navidad recaudó casi 900 kilos de alimentos que van a ir destinados a Cáritas parroquial y al Hospital geriátrico del Pozo Santo. "Estamos muy contentos, este año hemos superado todas las expectativas y vamos a poder ayudar a muchas personas necesitadas en las que vemos el rostro de Jesús", concluye Nicolás.

El de la Hermandad del Sol no es más que un ejemplo del éxito que las hermandades obtienen en estas recogidas de alimentos, reflejo también de la implicación de la sociedad sevillana con el prójimo, que sin duda ayuda a paliar en una pequeña medida la crisis económica.

Adrián Pérez

Panel de Noticias

Noticias relacionadas